Como octava cabeza de serie en Roland Garros, Andreeva solo había cedido un set en su camino hasta la gran final, y la jugadora de 19 años ha mantenido su excelente estado de forma este sábado por la tarde, poniendo fin al cuento de hadas de Chwalinska en el último obstáculo.
Andreeva ha logrado 25 golpes ganadores y ha convertido siete de sus 12 oportunidades de break en una actuación para enmarcar, reafirmando su condición de una de las mejores jugadoras del mundo y convirtiéndose en la campeona de Grand Slam más joven desde Emma Raducanu en el US Open 2021.
Tanto Chwalińska como Andreeva tuvieron problemas con su servicio en los primeros compases, con cuatro roturas consecutivas para abrir el partido, mientras ambas se acomodaban en la Philippe-Chatrier.
Fin del sueño de Chwalinska
Sin embargo, la jugadora de 19 años pronto tomó el control del encuentro, rompiendo el saque de Chwalinska por tercera vez en el séptimo juego y pisando el acelerador para llevarse el primer set en 43 minutos.
A partir de ahí, el dominio fue absoluto, con Andreeva imponiendo su mayor potencia desde el fondo de la pista para superar a su rival polaca.
La rusa siguió creciendo a medida que avanzaba el segundo set y, pese a un pequeño titubeo cuando sacaba para el título, aprovechó su primer punto de partido para sellar la mayor victoria de su incipiente carrera.
La derrota pone fin a la sorprendente trayectoria de Chwalinska en París, que comenzó en la fase previa, donde encadenó nueve victorias consecutivas para convertirse en la primera jugadora de la previa en alcanzar la final en la era Open.
