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Arbitrar la Supercopa de Europa es fruto del "trabajo", dice Artan, apartado del Mundial

Omar Artan, árbitro somalí de 34 años
Omar Artan, árbitro somalí de 34 añosAA/ABACA / Abaca Press / Profimedia

El árbitro somalí Omar Artan, apartado por las autoridades de Estados Unidos del Mundial-2026 al impedirle la entrada en el país, ha atribuido este martes 11 de agosto al “trabajo” el hecho de ser el primero de otro continente en dirigir la Supercopa de Europa.

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"He tenido suerte, pero he trabajado mucho para llegar hasta aquí y estoy realmente orgulloso", ha declarado al sitio web de la UEFA el colegiado de 34 años, que este miércoles arbitrará el duelo entre el Paris Saint-Germain y el Aston Villa, en Salzburgo, Austria.

La oportunidad llega después de que el árbitro africano viera frustrado su sueño de estar en el Mundial-2026, tras negársele la entrada en Estados Unidos, donde iba a formar parte del panel de elegidos por la FIFA para dirigir el torneo.

El Departamento de Estado estadounidense justificó el veto al árbitro por "vínculos con individuos sospechosos de pertenecer a organizaciones terroristas", alegaciones que han causado una gran indignación. Paralelamente, el presidente Donald Trump ha sido reincidente en declaraciones despectivas hacia la comunidad somalí – llegó a llamarlos “basura” – además de haber bombardeado el país.

Agradecido por el apoyo recibido "de todo el mundo", Omar Artan ha reconocido que ha sido "un periodo muy difícil" para él: "Muchas personas sienten compasión por mí, porque cuando alguien trabaja muchos años para lograr algo y luego no puede hacerlo, es muy desafiante. Sin embargo, agradezco mucho el apoyo recibido en todo el mundo. Estoy muy agradecido".

En 2025, Omar Artan se convirtió en el primer árbitro de su país en dirigir una final de la Liga de Campeones de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y fue distinguido con el premio al Mejor Árbitro Masculino del Año de la CAF, un año después de haber sido pionero en su nación al participar en la fase final de la Copa Africana de Naciones.

Omar Artan, que creció en un entorno "difícil" tras la muerte de su padre cuando aún era joven, ha revelado que esa desgracia no le impidió perseguir sus “sueños”, uno de los cuales era entrar en la lista de árbitros internacionales de la FIFA en 2018.

"Como pueden imaginar, crecí en una situación complicada, pero eso no me impidió perseguir mis sueños", ha subrayado.

Reconoce que el “apoyo y reconocimiento” de la CAF ha sido fundamental en su trayectoria – "sin ellos, esto no habría sido posible" –, en una oportunidad que también forma parte de un protocolo de esta entidad con la UEFA, que busca una mayor cooperación entre ambas organizaciones.

"Esta es un gran honor para Omar Artan y para los árbitros africanos. Es un excelente ejemplo de cómo el fútbol acerca y une a las personas", ha celebrado el presidente de la CAF, Patrice Motsepe.

El somalí, que ha superado todo tipo de dificultades a lo largo de su vida, también dirigió el partido por el tercer puesto del Mundial Sub-20 de la FIFA, en Chile-2025.