Centro de estadísticas del Real Madrid-Baskonia
Exhuberante y arrollador. Así inició el Madrid la final, con un acierto demoledor y una defensa asfixiante que le condujo a un 13-2 en menos de tres minutos. Hezonja empezó como acabó la semifinal, on fire, y así le siguieron sus compañeros.

Galbiati tuvo que parar el destrozo con un tiempo muerto y desde ahí, con un triple de Luwawu-Cabarrot, se metió en el partido. Tanto lo hizo que Omoruyi no quiso ser menos y lideró la remontada del Baskonia (17-19, min. 7). Los nervios se notaban en los blancos, con un enfrentamiento verbal entre Llull y Garuba, que no aceptó lo que le dijo su capitán, pero que le reactivó en defensa. Al final del primer cuarto, tras una bandeja de Forrest in extremis, 26-26.
Poco tardó en cambiar de nuevo el viento del choque después de un 0-4. Con Feliz a los mandos y con el físico de Alex Len, los de Scariolo se apuntaron un 14-0 y un +10 de ventaja. Una brecha que redujeron los gasteiztarras gracias a sus tres jugadores más entonados, Forrest, Omoruyi y Luwawu-Cabarrot, quien anotó los cinco últimos puntos antes del descanso para dejar el electrónico en 52-47.
Nos esperaban 20 minutos de infarto. Es lo que tiene tanto talento junto en la cancha. Por eso dio igual que el Madrid aumentara su ventaja a ocho. Los vascos volvieron a empatar. Fueron momentos de mucho equilibrio, de un líder de la acb que seguía siendo un martillo pilón con Hezonja hasta que logró escaparse otra vez de ocho. Ese último acelerón pilló a contrapié a los azulgranas, que aun así cerraron ese tercer cuarto con tres tiros libres del poderosísimo Luwawu-Cabarrot en una mala decisión y falta de Maledon (72-67).
Carácter Baskonia y una última aparición decisiva
La batalla se encontraba en pleno apogeo. Aumentaron los de Scariolo su intensidad defensiva en el último acto, pero los de Galbiati no se arrugaron. Garuba era el talón de Aquiles de los suyos, lo que tuvo que corregir su técnico de inmediato. Pero el daño ya estaba hecho. Omoruyi se vistió de MVP y lideró un 0-8 que puso al Baskonia arriba mucho tiempo después (79-81, min. 34). El problema para los vitorianos fue que perdieron por faltas a Luwawu-Cabarrot. Lo bueno para ellos fue que Howard por fin apareció en el encuentro con su primera canasta. Y que Forrest siguió sumando. A 1:11 ganaban 86-92.
Hezonja quiso repetir la hazaña de semifinales y anotó un triple. Pero a la segunda, Diakite le colocó un colosal tapón. Howard volvió a anotar, Campazzo y Feliz erraron y el Baskonia gritó aquello de ¡¡campeones, campeones, oé, oé, oé!! 17 años después.
Los MVP
Hezonja y Feliz, con 15 puntos cada uno, fueron los máximos anotadores del Madrid, aunque Campazzo fue el más valorado con 19 créditos. Enfrente, Forrest, cerca del triple doble con 22 puntos, 11 asistencias y nueve rebotes, fue el más destacado de todos, aunque muy bien apoyado por Luwawu-Cabarrot, con 28 puntos y 32 de valoración, y por Omoruyi, con 23 puntos.
