Centro de datos del Virtus Bolonia-Valencia Basket
Tras la derrota ante el Partizan, el choque frente a los italianos era vital para que los taronja continuaran inmersos en la lucha por el top 4 de la Euroliga en el año de su regreso a la máxima competición continental.
No era mal escenario a priori, teniendo en cuenta que los locales navegaban en la posición 17 antes del inicio del partido. Llevaban sin vencer entre semana desde el 15 de marzo, ante el Olimpia Milano. Sus últimos cuatro encuentros se habían saldado con derrota, un contexto ideal para que el Valencia sacara rédito de su visita a Emilia-Romaña.
El arranque no fue el más prometedor. Quienes primero golpearon fueron los de Jakovljevic, que se distanciaron rápidamente a cinco puntos gracias a Niang y Edwards.
Pedro Martínez no tuvo más remedio que detener el partido y la reacción fue inmediata. Badio inició la remontada que Reuvers se encargó de culminar. El déficit visitante desapareció gracias a los nueve puntos del húngaro.
El Valencia Basket firmó un 2-13 para ponerse por delante, aunque un buen arreón final de los locales dejó el marcador en solo dos puntos de diferencia.
El día de la marmota
Tras un inicio de segundo cuarto igualado, el Valencia volvió a cometer los mismos errores del arranque y, de nuevo, el banquillo taronja tuvo que intervenir para frenar la sangría de los italianos, que ya acumulaban una ventaja de siete puntos.
La pausa volvió a sentar de maravilla a los españoles, que corrigieron errores con un 3-10 para colocarse por delante. Como ya ocurrió en el primer cuarto, los locales evitaron que los valencianistas se escaparan, pero un triple de Costello sobre la bocina y contra tablero dio la iniciativa al conjunto taronja de cara a la segunda mitad.
Finalmente, los visitantes saldaron de forma positiva la primera mitad en un duelo marcado por la ineficacia de cara a canasta, compensada en gran parte por el nivel de Reuvers. Con 19 puntos y 6 rebotes, anotó casi el 50% de los 44 tantos de su equipo.
El día de Reuvers
El ‘3’ del conjunto ACB comenzó de la misma manera en la que se marchó a los vestuarios. Los suyos aprendieron la lección y, aunque encajaron los primeros triples de la Virtus, supieron mantener la distancia en el marcador.
De Larrea apareció, Pradilla se hizo muy grande en la zona, Darius Thompson sumó sus primeros puntos y Badio se vistió de Robin para sostener al equipo en los momentos en los que Reuvers no sobresalía, aunque fueron pocos.
A dos minutos del final del tercer cuarto, los de Pedro Martínez alcanzaron el +10, una diferencia que los de Bolonia recortaron ligeramente. Aun así, perdieron el cuarto y afrontaron el último periodo con un 63-71.
Reuvers siguió a lo suyo, hasta el punto de que, antes del ecuador del último cuarto, ya había superado su mejor marca en la Euroliga, con 31 puntos.
Un 0-8 en los últimos instantes sofocó los intentos de la Virtus Bolonia para remontar cerrando una nueva victoria para los españoles.

Los MVP
Edwards quedó opacado por el húngaro, pero firmó un notable 26+4 que le permitió alcanzar una valoración de 23. Niang aportó un 12+7.
En el cuadro visitante, los 44 de valoración de Reuvers, con su doble-doble (33+10), fueron incontestables. Badio, con un 15+5, secundó al MVP.
