Saltar al contenido principal

El infierno griego puede con una España en crisis que se complica el Mundial (108-106)

Baba Miller, con el balón en la zona griega
Baba Miller, con el balón en la zona griegaFEB (Eduardo Candel Reviejo)

España no levanta cabeza y suma ya tres derrotas seguidas en la fase de clasificación del Mundial. No sólo eso. Perder ante Grecia permite a la selección helena volver a meterse en la pelea por las tres primeras plazas, las que dan billete para la cita universal. Peleó la Familia, que llegó a forzar la prórroga tras ir 12 abajo en el último cuarto y después de 22 pérdidas, y Brizuela tuvo el último tiro para ganar, pero falló. Se queda la selección con un balance de 5-3 por el 4-4 de su rival de hoy.

Centro de estadísticas del Grecia-España

Esta España está cogida con alfileres. La mezcla de los jóvenes talentos NBA con los más veteranos, como los hermanos Hernangómez, sigue sin dar buen fruto. Y se vio, como ante Portugal, desde el inicio. Sí que es destacable que fueran capaces de remontar 12 puntos de desventaja para forzar una prórroga. Pero en esos momentos no dieron todos la talla. 

Estadísticas
EstadísticasFlashscore

Todo comenzó torcido con un 8-0 tras el salto inicial y un 13-4 en los primeros cinco minutos. Se recuperaron los de Chus Mateo en los cinco siguientes, a pesar de no meter ni un triple, para cerrar el primer cuarto por delante (19-20). 

Esa inercia se mantuvo en el comienzo del segundo con un +6 a favor. Pero volvieron los despistes defensivos, a Mitoglu –19 puntos y seis rebotes en el primer tiempo- no se le encontró antídoto y menos mal que De Larrea sí estuvo fino desde el 6.75 con tres aciertos para mantener a España en el partido. Al descanso, con buenos números de Saint-Supèry –ocho puntos– y Aday Mara –siete puntos y siete rebotes– se llegó minimizando mucho los daños con un 43-42. 

Tras la reanudación, parecieron haberse quedado sin energía unos y otros. En los primeros cinco minutos, un 6-7 de parcial que equilibró aún más las fuerzas. Pero entonces los griegos despertaron de su letargo con Calathes reanudando las hostilidades y se escaparon con un 7-0 que defendieron con relativa facilidad hasta el final del tercer cuarto gracias a las pérdidas acumuladas por los ibéricos (67-58).

Del -12 al triplazo

Urgía reacción de las importantes. Pero el primer paso para una remontada es creérselo. Y en la actitud de La Familia no se apreció esa cualidad en el inicio del último cuarto. Cabezas al suelo, desconcentración y más pérdidas de posesión. Los helenos llegaron a ganar de 12 (72-60, min. 32).

Es ahí cuando Saint-Supéry y Joel Parra cogieron el toro por los cuernos en el Oaka y acercaron el marcador (78-76, min. 37). El californiano Dorsey (o Ntorsey en griego), evitó en principio la remontada con dos triples. También Mitoglu con su sexto lanzamiento exterior la complicó más aún. Pero Cárdenas replicó con otro triple, Dorsey falló en el siguiente ataque, Pradilla anotó solo bajo tablero y al último minuto se llegó con 84-83. Erraron entonces sendos triples Calathes y Saint-Supéry, éste a 15.7 segundos del final. 

Dorsey recibió falta, anotó dos tiros libres y le quedaron a España 14.1 segundos para empatar. Juancho se la jugó con un triple frontal y forzó la prórroga porque Grecia defendió mal y atacó peor los últimos seis segundos. 

Tiempo extra

La efectividad helena, tanto en los tiros libres como en los triples –por encima del 40 % de acierto–, no bajó en esos cinco minutos extra. Y una antideportiva a Aday Mara, que fue además su quinta, volvió a poner un muro delante a los de Chus Mateo. Volvieron a verse seis puntos abajo. Brizuela se encargó de morir matando como la Mamba vasca que es con dos triples entre tiro libre y tiro libre convertido por Grecia.

A 19.2 segundos, el electrónico señalaba un 107-105, con posesión local. Parra robó un balón imposible a Dorsey, recibió falta y anotó un solo tiro libre. 107-106 a 10.9 del final. Toliopoulos fue objeto de falta, y también erró su primer lanzamiento para dejar en dos la ventaja. Tuvo Brizuela la oportunidad de ganar el partido, pero su picadura ya no fue efectiva y el marcador se quedó con un 108-106 que deja vivo a Grecia y en crisis a España.