Tras la contundente victoria sobre Le Mans (103-79) en la final de la Leaders Cup, el 22 de febrero de 2024, el técnico griego, que llegó al banquillo en noviembre de la temporada 2024, había insistido en la importancia de la cohesión de un equipo que, según él, había sellado una especie de pacto para llegar lo más lejos posible este año, pese a las adversidades.
"Después de un mes desastroso, marcado por problemas extradeportivos, les dije a mis jugadores: 'O nos centramos de nuevo en el baloncesto, o tengo que irme'", explicó Spanoulis, quien llevó al ASM a su primera final de Euroliga la temporada pasada.
Dos derrotas después en la competición, ante el Maccabi Tel Aviv (86-91) y frente al campeón de Europa Fenerbahçe (70-88), y justo antes de recibir al Olympiacos, ha decidido renunciar este miércoles.
Después de apartarse antes del partido contra Cholet el pasado fin de semana, ha llegado a un acuerdo con la directiva para ser liberado "con efecto inmediato" de su contrato, que estaba vigente hasta el final de la temporada, según ha informado el club.
¿Se sintió decepcionado al ver a su capitán Mike James enfrentarse a Elie Okobo tras el partido contra el "Fener", y verlos casi llegar a las manos? ¿Fue este incidente el que colmó la paciencia de la leyenda griega, tan exigente con la disciplina?
Lo cierto es que, desde entonces, tanto él como su asistente Ilias Kantzouris han dejado de trabajar con el grupo, que además ha perdido a dos internacionales franceses: el pívot Yoan Makoundou y el escolta David Michineau, quienes también han abandonado el equipo del Principado.
Spanoulis quería a Joseph
Desde el inicio de la temporada, Spanoulis ha repetido que la plantilla era demasiado corta para las aspiraciones de Mónaco, a pesar de contar con un presupuesto récord (38,7 millones de euros) y una masa salarial (20 millones de euros) sin precedentes en el campeonato francés.
En noviembre, quiso fichar a Cory Joseph, de 34 años, excampeón de la NBA con más de 900 partidos en la liga. Sin embargo, el base canadiense no pudo ser inscrito debido a la prohibición de fichar que afecta al ASM por sus deudas.
Con graves problemas financieros, el club del Principado ha visto cómo sus jugadores amenazaban con ir a la huelga por salarios impagados hace un mes. La situación solo se ha regularizado el 5 de marzo de 2024, gracias a la intervención del Estado de Mónaco.
El gobierno ha inyectado, en forma de préstamo, 2,5 millones de euros en las cuentas del club a través de la Sociedad Nacional de Financiación, a cambio de una participación, aunque esto solo podría dar un respiro temporal.
La deuda se estima en más de 12 millones de euros, según una fuente cercana al caso, y se ha designado a un administrador judicial para realizar una auditoría completa de las finanzas. Deberá presentar un informe en una nueva audiencia ante el tribunal de comercio del Principado el 3 de abril de 2024.
10 profesionales contra Olympiacos
La situación sigue siendo muy crítica y las negociaciones con posibles socios financieros apenas han comenzado. En privado, el accionista mayoritario y presidente, el empresario ruso-húngaro Aleksej Fedoricsev, sigue confiando en su capacidad para revertir la situación.
El dueño de Fedcom, cuyas finanzas se han visto afectadas por la guerra en Ucrania, nunca ha abandonado al equipo y estuvo en Nanterre el martes por la noche acompañando a la plantilla.
La "Roca Team", que no ha perdido contra ningún equipo francés desde finales de noviembre, se ha clasificado allí (88-83) para la final de la Copa de Francia y sigue en la lucha por un histórico quintuplete (Supercopa y Leaders Cup ya conquistadas, aún en competición en Copa-Liga-Euroliga).
La clasificación para la Euroliga está en peligro, tras siete derrotas en las últimas ocho jornadas. Mónaco debe reaccionar el jueves ante el Olympiacos, pese a contar solo con 10 profesionales, bajo la dirección de Sergii Gladyr: en el club desde 2015 como jugador y luego como asistente, el ucraniano pasa de entrenador interino a principal.
