Incorporación de lujo la que ha conseguido la Penya después de varios días de negociación y de resolver flecos que han desembocado este jueves 27 de febrero en la cesión de Jabari Ali Parker.
El ala-pívot de 2,03 metros se había marchado el pasado verano del Barcelona atraído por la oferta económica de los serbios del Partizán, pero allí no ha contado con la confianza ni de Obradovic ni tampoco de quien fuera su entrenador en el Barça, Joan Peñarroya.
Su último partido con los de Belgrado fue precisamente en el Palau Blaugrana el pasado 9 de enero, en el que jugó nueve minutos con un pobre aportación de dos puntos y dos rebotes.
"Un talento ofensivo descomunal, donde destaca una capacidad anotadora extraordinaria, con eficacia en el tiro de tres puntos, y altas capacidades para generarse sus propias canastas. Es un jugador con un buen físico que le permite hacer grandes mates, así como correr la pista para finalizar contragolpes". Así lo ha definido el Joventut tras hacer oficial su fichaje.
Número dos del draft de 2014 en la NBA, Jabari Parker tuvo unos notables números en la liga estadounidense. En 310 partidos promedió 14.1 puntos y 5.5 rebotes. Pero las continuas lesiones le impidieron cumplir las enormes expectativas que tenían en él.
En el curso 23/24 aterrizó en Can Barça. Y ahora vuelve a la Ciudad Condal, donde vive su familia, para sumarse a un Joventut que, si consigue sacar su máximo rendimiento, da un salto de calidad enorme en su plantilla.
En esta temporada con el Partizán ha promediado 9.8 puntos, 2.6 rebotes y 1.1 asistencias en 18.9 minutos en solo ocho partidos de liga. En la Euroliga, se ha quedado con 7.7 puntos, 2.5 rebotes y 0.7 asistencias en 19.3 minutos en 15 encuentros jugados.
