Los Lakers han sufrido un varapalo bastante duro al caer (89-111) con los Boston Celtics en el Crypto Arena. La noche, que era un homenaje para el icónico Pat Riley, se ha convertido en una exhibición de los visitantes.
Doncic, con 20 puntos y James, con 20, han llevado la batuta de un conjunto angelino que ha sido superado por los de Boston, quienes, entre otras cosas, contaron con la presencia del español Hugo González (21).
El español ha estado en cancha cerca de 15 minutos. Registró cuatro puntos, tres rebotes y una asistencia.
Riley, entrenador miembro del Salón de la Fama y actual presidente del Miami Heat, dirigió a los Lakers de 1981 a 1990, llevándolos a las Finales de la NBA siete veces y ganando los anillos de 1982, 1985, 1987 y 1988.
Ahora ha sido inmortalizado en el exterior del estadio de los Lakers, en el centro de Los Ángeles, con una estatua de bronce, vestido con uno de sus trajes Armani favoritos y con el puño en alto.
Su estatua se encuentra junto a las de las leyendas del equipo angelino Elgin Baylor, Kobe Bryant, Shaquille O'Neal, Jerry West, Magic Johnson y Kareem Abdul-Jabbar, así como la del locutor Chick Hearn.
"No sé cómo llegué aquí, pero llegué aquí y ahora hay una estatua ahí afuera", dijo Riley, de 80 años. "Estoy muy agradecido de ser honrado y de estar con esos gigantes que me apoyaron y me llevaron en sus hombros".
Como entrenador principal en los Lakers, Riley ganó 533 partidos, con un porcentaje de victorias del 73,3%, el mejor de todos los entrenadores del equipo.
Más tarde, dirigiría al Heat a un título de la NBA, pero consolidó su reputación como el arquitecto de los Lakers "Showtime", cuyo potente ataque revolucionó la liga y convirtió a la franquicia en un fenómeno cultural en Hollywood.
El actor Michael Douglas, amigo de Riley desde hace mucho tiempo y que estuvo presente este domingo en el homenaje, dice que el característico peinado hacia atrás de Riley inspiró el look para su papel ganador del Oscar en 1987 como el banquero Gordon Gekko en "Wall Street".
Riley ganó un campeonato con los Lakers como jugador en 1972 y se unió a Hearn como comentarista del equipo antes de convertirse en entrenador asistente.
En 1981, el dueño del equipo, Jerry Buss, lo ascendió a entrenador principal.
La hija de Buss, la actual gobernadora de los Lakers, Jeanie Buss, lo llamó "un ángel guardián para esta franquicia" y "la personificación de una época".
