Y ahí los europeos han destronado definitivamente a los jugadores estadounidenses, lo que se refleja en cuatro de las cinco grandes categorías.
Empezando por la del máximo anotador, que se lo ha llevado por segunda vez en su carrera Luka Doncic. El esloveno ha promediado 33.5 puntos por partido, siendo el líder ofensivo de unos Lakers que no podrán contar con él en la primera ronda de los play-offs por lesión. El ex del Madrid sufrió una lesión muscular que le ha impedido disputar los últimos encuentros de liga y que, si los angelinos no son capaces de superar a los Rockets, habría acabado con su temporada.
Con este galardón de Doncic, se llega a la quinta temporada consecutiva que un jugador no nacido en Estados Unidos consigue ser el máximo anotador. Y eso que desde la 21/22 ninguno lo había conseguido. Desde entonces, el camerunés (aunque internacional por EE.UU.) Joel Embiid lo hizo dos veces seguidos, le siguió Doncic, el canadiense Gilgeus-Alexander y de nuevo ahora el ex del Madrid.
Jokic, como Wilt Chamberlain
Si histórico es lo de los máximos anotadores, lo que ha conseguido Nikola Jokic siendo el máximo reboteador y el máximo asistente es algo que no se veía desde la campaña 69/70, cuando los líderes de estos premios comenzaron a medirse por promedios por partido y no por totales. El último entonces en global fue un tal Wilt Chamberlain. Palabras mayores.
El pívot serbio ha liderado a los Denver Nuggets con 12.9 rebotes y 10.7 asistencias por encuentro. Imparable y nuevamente candidato a MVP del año.
Tapones made in Wemby
Si hay que domina las alturas más aún que Jokic ese es Victor Wembanyama. El coloso francés, el alien del basket, el unicornio del deporte se ha pasado el juego de taponar. A sus rivales los tiene fritos. Cualquier amante de la NBA recordará a aquel Dikembe Mutombo celebrando su "en mi casa, no", negando con el dedo índice al rival al que acababa de taponar. A Wemby, con los San Antonio Spurs, no le da tiempo a festejarlo porque igual que pone uno, pone dos y pone tres. Exactamente, 3.08 chapas por partido.
El impacto de Wembanyama es tal que ya ha igualado al citado Mutombo y a Marcus Camby ganando tres veces consecutivas este premio de taponador del año.
El orgullo patrio
Entre tanto europeo, sólo un estadounidense se ha colado en los premios individuales de temporada. Se trata de Ausar Thompson, de Detroit Pistons. El base ha sido el mejor 'ladrón' de la NBA con dos recuperaciones por encuentro de media durante la liga. El californiano, número cinco del draft de 2023, ha mostrado que su atleticismo e intensidad bien valen este galardón.
