El conjunto dirigido por Ambros Martín sabía de la trascendencia del partido tras la dolorosa derrota contra Islas Feroe, que firmó una gran remontada tras el descanso y acabó venciendo por un ajustado 25-27. Así pues, hacer los deberes este domingo era una necesidad para tener más opciones en la siguiente fase, ya con rivales de primerísimo nivel.
Danila So Delgado arrancó inspirada y convirtió dos tantos ante un plantel que llegó a igualar poco después de la mano de Itana Grbic (3-3). Pero esa alegría resultó efímera, ya que las Guerreras dieron forma a un brillante parcial de 0-5 con un juego coral y un buen número de protagonistas. Esos extraordinarios minutos marcaron la diferencia en el resto del primer acto.
España disfrutó de una ventaja todavía mayor, un sólido 7-13 que se instaló en el marcador tras una buena definición de Jennifer Gutiérrez desde seis metros. Aunque las balcánicas mejoraron y redujeron esa brecha a la mitad (10-13), se marcharon a los vestuarios con un adverso 11-15 gracias al buen hacer de Alicia Fernández a falta de unos segundos.
Triunfo que vale su peso en oro
El juego de siete generaba ahora dudas en Montenegro, que empezó a chocar con un muro y se fue quedando poco a poco sin ideas, más si cabe tras establecerse el 15-23, obra de Danila en un letal contraataque. Solo una tragedia podía cambiar el desenlace del choque, pero el golaveraje era fundamental y había que mantener la intensidad hasta el final.
Anne Erauskin, Tatjana Brnović y compañía fracasaron en su intento por conseguir el liderato del grupo, y eso que hicieron bastante daño desde el pivote. Entre el exceso de pérdidas y la alianza que estableció Nicole Morales con sus palos, la selección se impuso con solvencia y se adjudicó un doble botín.
