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Batacazo en el Azteca: Pachuca doblega al superlíder América (1-2)

Batacazo en el Azteca: Pachuca doblega al superlíder América (1-2)
Batacazo en el Azteca: Pachuca doblega al superlíder América (1-2)YURI CORTEZ / AFP

Los Tuzos de Pachuca se plantaron con inteligencia en el Estadio Azteca y de doblegaron a América, líder de la Liga MX. Para ello, el cuadro hidalguense se entregó a la sapiencia y jerarquía de Salomón Rondón, la intensidad de Idrissi y un monumental Carlos Moreno con atajadas clave.

Se jugaba un partido de Liga MX, pero el Estadio Azteca estaba envuelto en un ambiente de homenaje para Francisco Guillermo Ochoa Magaña, un hijo pródigo del fútbol mexicano y, en concreto, del Club América, que este domingo acudió al Coloso de Santa Úrsula para vivir un homenaje —merecido— de su gente. 

En ese marco, el tres veces mundialista fue testigo de un partidazo entre América y Pachuca, dos equipos con realidades muy distintas, pero con una idea compartida de construir a partir de un sistema que no existe sin dinámica e intensidad. Lejos de lo pronosticado, los Tuzos mostraron una inteligencia y lectura de juego que impuso las  condiciones para que, desde el lugar 16 de la tabla, vencieran al líder de la Liga MX. 

Inteligencia tuza

El fútbol es ocupar espacios, reza una máxima ideológica del fútbol. Esta noche, el Estadio Azteca tuvo a Guillermo Almada y Benjamín de la Mora a dos exponentes fundamentalistas de este mantra, con sus equipos en pos de generar huecos precisos —siempre para enfrente— con la idea clara imponerse siendo valientes. 

Entre esas posturas claras, fue el Pachuca de la Mora el que se estableció mejor en el césped del Azteca durante una primera intensa y sin sucumbir ante la urgencia de estar en los últimos lugar de la tabla general de la Liga MX y con  pocas posibilidades de alcanzar uno de los últimos sitios para la Liguilla del fútbol mexicano. 

El premio a esa valentía frente al todopoderoso América fue un gol al minuto 11 nacido desde la dinámica aceitada de un 4-1-4-1 bielsista. El tanto fue anotado por Alán Bautista, quien llegó al borde del área para ocupar un espacio vacío, y aprovechó un rebote franco para poner la pelota en el ángulo inferior derecho del arco y lejos del lance estéril de Malagón. 

La anotación de Pachuca encaminó la primera mitad en el mismo tono: un visitante inteligente y un América que intentaba con su jerarquía empatar el partido. No obstante, a pesar de un ida y vuelta que se instaló con aproximaciones a la contra del visitante y con la parte frontal azulcrema con Martín, Rodríguez y Álvarez al acecho, el marcador no se movió al llegar el medio tiempo. 

Asalto consumado

Pero aunque el plan de Pachuca fue claro esta noche, el desarrollo del mismo parte de los nombres que defienden su camiseta, y su estabilidad emocional. Porque aunque América empató el marcador antes del primer minuto del segundo tiempo con un transición feroz que culmino Henry Martín en el área chica, el visitante no mostró ningún terror escénico y, por el contrario, redobló su apuesta de no irse del Azteca con las manos vacías. 

Y, encabezando esa misión Tuza estuvo Salomón Rondón. El venezolano, que hace un mes cumplió 37 años, juega con la experiencia de una carrera prolífica por delante. El ariete, líder de goleo del fútbol mexicano con 13 tantos, es el faro de una idea que ha venido navegando en aguas turbias pero que se niega a naufragar.

Porque cuando América puso a dos puntas con Martín y Miguel Borja, Pachuca se entregó a la contra y a transiciones rápidas con un Rondón siempre disponible para bajar pelotas largas con una zaga americanista inoperante. En uno de esos trazos, el venezolano dejó al minuto 73 una pelota botando al borde del área que Idrissi, con tiempo y espacio, empalmó con todo su talento para poner el 1-2 con el esférico colgado en el ángulo superior izquierdo de la portería de Malagón. 

Al llegar el último tramo del cotejo, ya con única necesidad de evitar la segunda derrota del torneo, América fue más empuje que ordenado, entregándose a la dinámica y el amor propio de Brian Rodríguez. El Rayito, siempre enérgico, provocó dos oportunidades claras para Miguel Borja que no pudo concretar. La última de ellas, gracias a una atajada moemorable de un Carlos Moreno monumental. 

 

 

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