Ante la ausencia del esloveno Tadej Pogacar, el belga, tercero el año pasado, asumió su estatus de gran favorito y se tomó la revancha ante el danés firmando su séptima victoria esta temporada, la 74ª de su carrera.
Vencido al esprint en 2025 por el danés y por 'Pogi', el Pequeño Caníbal se presentó "motivado y con un poco de sed de revancha" en la salida de la única clásica neerlandesa del calendario, que celebró su 60ª edición.
"Es una gran victoria en una de mis pruebas favoritas, que está justo por debajo de los (cinco) Monumentos del ciclismo. Gestioné mucho mejor mi esprint que el año pasado", celebró el doble campeón olímpico de París 2024.
Perfectamente colocado por sus compañeros del equipo Red Bull-BORA-Hansgrohe, que impusieron un ritmo infernal durante la primera parte de la carrera, Remco nunca abandonó las primeras posiciones del pelotón a lo largo de los 257 kilómetros.
La victoria supone un buen síntoma para la Decana de las clásicas, Lieja-Bastoña-Lieja, donde el belga se encontrará en su camino el próximo domingo con Tadej Pogacar, pero también con el fenómeno francés Paul Seixas.
