El primer ministro ha dirigido sus críticas al presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol (RMFF), Fouzi Lekjaa, quien afirmó en un acto de un partido político que la provincia de Benslimane tendría el "honor" de acoger la final.
El organismo rector del fútbol mundial, la FIFA, todavía no ha anunciado cuál de los tres coanfitriones - España, Portugal o Marruecos - será el encargado de albergar la final en 2030, y un portavoz ha señalado que la decisión se tomará a su debido tiempo.
"No ofrezcáis organizar la gran final en Marruecos mientras no hayamos hablado del tema con nuestros aliados, España y Portugal. Hay que tener respeto, hermanos", declaró Akhannouch en un mitin previo a las elecciones que se celebrarán a finales de este mes.
"Dejad de utilizar promesas electorales para quitarnos el suelo bajo los pies. Son cuestiones de gran importancia. Decidir dónde se jugará la final es un asunto muy relevante".
La RMFF no respondió a la solicitud de comentarios sobre las declaraciones de Lekjaa.
Hasta mayo, el estadio propuesto por Marruecos para el Mundial 2030, con capacidad para 115.000 espectadores, estaba aproximadamente al 30% de su construcción. Las autoridades responsables del proyecto esperan finalizar las obras antes de que termine 2027.
En julio se eligió Nueva Jersey como sede de la final de 2026 y la FIFA no hizo el anuncio oficial hasta febrero de 2024.
