Con la calma de un experimentado cirujano en plena operación de corazón abierto, Gilberto Mora destrabó el apretado partido que disputaron México y Colombia en Baltimore. El empate del ’10’ mexicano, tras un delicioso amague que lo dejó frente al arco, no hizo más que incrementar la ilusión de un país.
Y junto a esa emoción nacional, también hubo una ebullición en el interés de las principales ligas del mundo, gracias a la estirpe futbolística que sigue demostrando Mora, ahora bajo las órdenes de Rafael Márquez. Al igual que su predecesor, Javier Aguirre, el ‘Kaiser de Michoacán’ le ha dado las riendas de su equipo al juvenil de 17 años.
Dos semanas clave
No es nuevo el interés y la rumorología alrededor de Mora y el fútbol de élite. Diversos reportes en ambos lados del Atlantico han enumerado los elogios de las principales ligas del mundo por el canterano de Xolos. No obstante, el futuro del mexicano siempre estuvo atado a un simple factor: su edad y los impedimentos legales que conlleva.
Por eso, las próximas dos semanas pintan para ser determinantes en la vida de Mora. El 14 de octubre, el mediocampista cumplirá 18 años y se convertirá, de manera lega, en un mayor edad en toda la regla. Y, a la par de tener acceso a poder votar y ser votado, Gilberto también tendrá en sus manos el destino europeo de su vida.
Destinos de primer nivel
Mora firmó un nuevo contrato con Xolos apenas en junio. En el documento, el club y el futbolista acordaron una cláusula de salida que dejó satisfecha a la directiva fronteriza. Se espera que el traspaso del mejor futbolista en su corta historia deje buenos dividendos en lo inmediato, pero también a futuro con un porcentaje de la plusvalía derivada de una venta posterior.
La afamada Rafaela Pimenta, también agente de Erling Haaland, sabe que el siguiente paso para Mora deberá compaginar su desarrollo futbolístico y su bienestar económico. En carpeta, de acuerdo con múltiples reportes, están Benfica, Borussia Dortmund, Real Madrid y Barcelona, como los principales destinos. Un panorama atractivo que, de paso, también podría cambiar al fútbol mexicano para siempre.
