Un buen arranque permitió que el Sevilla de Luiz García Plaza volviese al Ramón Sánchez-Pizjuán después de tres pinchazos y que el ambiente no estuviese crispado. Ir sextos y haberse enfrentado al Barça y al Real Madrid en ese carrusel deportivo también calmó las exigencias de una afición sevillista últimamente desacostumbrada a las alegrías.
Osasuna volvió a lo que siempre le hizo feliz. Con Arrasate a los mandos, los rojillos volvieron a sumar de tres al vencer al Racing de Santander en el reestreno de su míster. Un hipotético abordaje al barco rojiblanco de la ciudad hispalense habría aupado a los navarros hasta los 15 puntos.

El rojillo no se destiñe en Nervión
Esa energía que suelen desplegar los locales en los primeros minutos quedó anulada por el orden en las filas pamplonicas. De hecho, Budimir y Catena, a la salida del córner que provocó el croata, firmaron las primeras ocasiones del partido, aunque no le dieron demasiados dolores de cabeza a Odysseas.
El Sevilla pareció estirarse con una jugada en la que Juan Iglesias encontró a Félix Correia solo en el segundo palo, pero el portugués no encontró portería. Los visitantes volvieron a formar según lo previsto, dando fluidez a su juego.
El punta balcánico, activo como siempre, rozó el primero a centro de Moi Gómez. Su volea no encontró portería, pero despertó los murmullos en las gradas por la facilidad con la que sus rivales se aproximaban al área.
Fofana pone el tacón e Isaac, la pólvora
Pese a los avisos osasunistas, Aitor fue el primero de los porteros en actuar. Kike Salas probó desde lejos sin fortuna, pero con lo suficiente para enganchar tanto a sus compañeros como a la grada. Los andaluces empezaron a sentirse cómodos sobre el tapete y se instalaron en campo contrario.
Una jugada nacida en la banda izquierda acabó en el tacón de Fofana, que mejoró la acción al primer toque. Isaac Romero hizo lo propio con el exterior de la zurda y firmó el primer gol del partido con un disparo desde fuera del área.
Osasuna se difuminó poco a poco y el Sevilla se apoyó en los tambores de la afición para buscar el segundo antes del descanso.
Odysseas ya no necesitaba estar tan atento, no como Aitor, que volvió a emplearse a fondo ante un disparo potente y cruzado de Ejuke, que repelió con una buena mano abajo.
El triple pitido fue un alivio para un conjunto navarro que comenzó bien el choque, pero acabó desinflándose tras recibir el primer tanto, obra del canterano de Nervión. Los de Luis García Plaza fueron de menos a más, aunque dejaron el partido abierto para la segunda mitad.
La segunda parte mantuvo el mismo guion que el tramo inicial hasta que, en el minuto 55, la parroquia sevillista reclamó la segunda amarilla por una entrada sobre Isaac Romero. El lance acabó con tarjeta amarilla para el delantero por no obedecer las instrucciones de abandonar el terreno de juego.
El Ramón Sánchez-Pizjuán volvió a encenderse y protestó cada jugada disputada, creando una atmósfera muy caldeada.

Aitor se viste de héroe y la madera le echa una mano
Los visitantes volvieron a instalarse en campo contrario y el conjunto hispalense tuvo que recurrir a los disparos lejanos. Fofana probó desde fuera del área y obligó a Aitor a sacar las manoplas, algo que el guardameta no pudo hacer pocos minutos después ante el remate acrobático de Juan Iglesias. Solo la madera evitó el golazo del exlateral del Getafe.
Al igual que en los primeros 45 minutos, el Sevilla volvió a despertar y, si no encontró el gol, fue porque el meta de Osasuna se puso la capa de superhéroe para mantener con vida a los de Arrasate, evitando también un cabezazo de Kike Salas a la salida de un córner.
Fofana guía al Sevilla rumbo a Europa
Sin embargo, Aitor no ocupaba toda la portería y la zaga rojilla no vio venir a un Fofana imparable en carrera. El galo volvió a ser determinante en tres cuartos de campo, dirigiendo el ataque sevillista.
Cuando acaparó todas las miradas, abrió el balón para Félix Correia, que remató a puerta y contó con la colaboración de Catena. El defensa desvió el balón y cambió su trayectoria, imposibilitando la estirada de Aitor Fernández.
El Sevilla aguantó los últimos minutos, sumó tres puntos y amenazó los puestos de Champions al quedarse a tan solo tres puntos de su vecino. Arrasate cayó por primera vez desde su vuelta y los de Pamplona se quedaron con 11 puntos en la clasificación.

Jugador Flashscore del partido: Fofana (Sevilla).
