Se espera que el partido se juegue ante 1.500 millones de espectadores, con los ojos del mundo puestos en el mítico estadio, tan cargado de historia futbolística.
Hay muchos factores que pueden decidir el encuentro, pero aquí destacamos cinco que pueden ser determinantes en el resultado final.
Manejar el momento
Quién logre asentarse antes y quién acuse más los nervios será clave. Sin duda, la presión recae sobre México; fuera de Sudáfrica, pocos creen que Bafana Bafana tenga muchas opciones.
Pero esa expectativa, sentida en las gradas y por los 1.500 millones que miran desde todo el mundo, supone un peso que irá aumentando para el conjunto mexicano mientras el partido siga 0-0.
Un gol tempranero les daría tranquilidad y podría abrir la puerta a una contundente victoria, ya que obligaría a Bafana Bafana a salir de su planteamiento defensivo.
Si Sudáfrica marca primero, eso generaría pánico en el equipo local y favorecería a Bafana, que buscaría sorprender a los anfitriones al contragolpe.
Para ambos equipos, este será el partido más importante de sus carreras. ¿Quién cederá ante esa presión?
Un planteamiento defensivo
El seleccionador de Sudáfrica, Hugo Broos, apuesta por un esquema propio de torneos, sobre todo en partidos donde considera que Sudáfrica parte en desventaja.
Se trata de mantenerse compacto, desesperar al rival y aprovechar la velocidad de sus atacantes para salir rápido al contragolpe y llevar el balón arriba con rapidez.
No es nada revolucionario, pero fue muy efectivo para el equipo en su camino hacia la medalla de bronce en la Copa Africana de Naciones 2023.
Ahora el nivel es superior al de los rivales que enfrentaron allí, salvo quizá una Nigeria muy competitiva, a la que lograron empatar en semifinales antes de caer en los penaltis.
Pero este planteamiento solo funciona mientras el marcador esté igualado. Si Bafana se ve obligado a abrirse, puede quedar muy expuesto.
Debilidad en el juego aéreo
Bafana ha mostrado últimamente dificultades para defender los balones altos en su área.
Por eso Broos ha incorporado a los altos Ime Okon y Olwethu Makhanya a la convocatoria a última hora, para intentar corregir lo que se ha convertido en una mala costumbre.
Mbekezeli Mbokazi es un excelente defensor, muy fuerte en el uno contra uno y rápido al corte. Pero mide 1,77 m (5 pies 10 pulgadas).
La altura media de los centrales en el Mundial 2026 ronda los 1,87 m, es decir, 10 centímetros más que Mbokazi. Tanto Okon como Makhanya están en ese rango.
Por eso Mbokazi necesita un central alto a su lado para compensar su menor estatura, pero esta es una debilidad que los rivales pueden explotar.
México en casa
México no ha perdido un partido oficial en casa desde una sorprendente derrota 2-1 ante Honduras en la clasificación para el Mundial en 2013. Dos goles en tres minutos de la segunda parte dieron la vuelta al marcador tras ir por detrás.
Bafana debe esperar que se repita una situación así, en la que el conjunto mexicano baje la guardia durante un tramo del partido y puedan aprovecharlo. Un gol puede llevar a otro y así sucesivamente.
Pero México se siente muy seguro en su estadio y contará con el apoyo incondicional de su afición.
Para ganar, Bafana tendría que lograr algo que nadie ha conseguido en 13 años. Por eso, un empate sería un resultado excelente.
¿Llegan los anfitriones faltos de ritmo?
Los últimos 14 partidos de México han sido todos amistosos internacionales (6 victorias, 6 empates y 2 derrotas); no disputa un encuentro oficial desde que ganó la Copa Oro de la CONCACAF en julio del año pasado.
Eso supone casi 12 meses, y hay quien piensa que esta falta de ritmo competitivo podría pasarles factura.
En ese tiempo, Bafana Bafana ha completado una dura fase de clasificación para el Mundial y ha disputado la Copa Africana de Naciones 2025.
¿Podrían llegar más rodados que los anfitriones?
Parece un detalle menor, pero en los Mundiales, cualquier pequeña ventaja puede ser decisiva.
