Kylian Mbappé se juega mucho en este Mundial

Kylian Mbappé
Kylian MbappéLaurent Sanson/PsnewZ / Bestimage / Profimedia

El capitán de los Bleus ya no genera unanimidad. Para él, este Mundial es fundamental tanto en su desarrollo personal como en la imagen que proyecta ante los aficionados y el gran público. El delantero no tiene margen de error.

Están las cifras y lo que hay detrás de ellas. Kylian Mbappé lo sabe, quizá mejor que nadie. Es el máximo goleador de la historia del PSG, pero no ha logrado crear un vínculo fuerte con la afición, que prefiere a Edinson Cavani, Zlatan Ibrahimovic, Javier Pastore, Pauleta o incluso a Amara Diané, el hombre que salvó al club del descenso antes de la llegada de Qatar.

En el Real Madrid, a pesar de haber ganado dos títulos de Pichichi y de sus 15 goles en la Champions esta temporada, el delantero ha sido duramente criticado, cada vez con más fuerza, por las dos temporadas en blanco del club y por su implicación en el campo.

Con los Bleus, cuando solo le faltan dos goles para convertirse en el máximo goleador histórico de la selección, también se cuestiona su papel. Nunca ha brillado en la Eurocopa, ni en 2021 ni en la 2024, y el Mundial sigue siendo su torneo favorito. Fue el factor X en 2018 por la banda derecha, jugador franquicia en 2022, y ahora Mbappé es el capitán de la Équipe de France. Sin embargo, está lejos de lograr la unanimidad, en un nivel nunca visto desde su debut en la 2018.

Números de Mbappé
Números de MbappéFlashscore

Con 27 años, Mbappé disputa su último Mundial en la veintena. Es un momento clave. Tres años y medio después de su triplete en la final, el de Bondy sigue viviendo de esa ola, aunque solo uno de esos goles fue en jugada, porque siempre representa una amenaza constante para cualquier defensa. Aunque apenas defiende, o incluso no lo hace, con una sola acción puede marcar en cualquier momento. Si los seguidores más fieles tienen dudas, el gran público, ese que solo ve fútbol cada dos años, sigue viéndolo como el mejor jugador francés, aunque Ousmane Dembélé haya ganado dos Champions y un Balón de Oro y Michael Olise se esté consolidando como el líder del juego en cada partido.

Aun así, entre el amor y el resentimiento, la línea es muy fina, sobre todo en el fútbol. Para Mbappé, este Mundial es la piedra angular de lo que viene en su carrera. Si vuelve a fallar como en la 2024, su papel de líder y estrella quedará en entredicho, incluso para los aficionados ocasionales, herederos de los fiascos de la 2002 y la 2010. Si fracasa, será el principal señalado. Una situación que pondría al nuevo seleccionador ante un reto candente desde el primer día.