Tras el éxito de su equipo, Ousmane Dembélé se lleva también un premio individual de notable importancia, sobre todo en un momento en el que se empieza a hablar del Balón de Oro.
A pesar de quedarse en blanco en la final (dio dos asistencias), Dembélé contribuyó de otras maneras a la victoria contra el Inter y fue una de los principales responsables del buen hacer colectivo de los parisinos.
A sus 28 años, el extremo se transformó en falso nueve y terminó la temporada con las mejores cifras de su carrera: 49 partidos, 33 goles y 14 asistencias. Si hablamos sólo de la Liga de Campeones, el internacional francés celebró en ocho ocasiones y 'regaló' seis tantos a sus compañeros (segunda mejor registro de la competición).
10 días antes del choque ante el Inter, el internacional portugués Vitinha ya situaba a Dembélé como favorito para ganar el Balón de Oro. Esta distinción de la UEFA, menos de 24 horas después de que el PSG ganara su primera Liga de Campeones, acerca al ex del Barça a un galardón tan codiciado como mediático.
