La visita a Balaídos (21:00 CET) erá el inicio de un mes de marzo que se presenta crucial, con otros dos partidos ligueros (Elche y derbi ante el Atlético) y la eliminatoria de octavos de final de la Champions ante el Manchester City inglés.
Eliminado ya de la Copa del Rey en enero por el Albacete, de segunda división, el Real Madrid puede quedar fuera de juego en las dos competiciones en las que está en liza, lo que convertiría los meses de abril y mayo en un epílogo que tornaría en tortura.
La lesión hasta final de curso del atacante brasileño Rodrygo esta semana fue el último golpe recibido por Álvaro Arbeloa, que tiene overbooking en su enfermería.
Se unió así en la lista de lesionados a Kylian Mbappé, Jude Bellingham, Eder Militao, Raúl Asencio, David Alaba y Dani Ceballos. Por suspensión, tampoco pueden estar ante el Celta Dean Huijsen, Álvaro Carreras y Franco Mastantuono.
El inesperado revés del lunes en el Bernabéu ante el Getafe ha dejado al Real Madrid a cuatro puntos del líder Barça, que el sábado visita al Athletic en San Mamés.
"Esto es el Real Madrid, aquí nadie tira la toalla", insistió Arbeloa después del revés ante el Getafe.
"Nos quedan 36 puntos y nuestro objetivo es sumar los 36 puntos. Sé que después de una derrota como la que hemos tenido las cosas se ven muy negras, que no hay mucha esperanza, pero ese debe ser nuestro objetivo. Tenemos un partido muy difícil en Vigo y tenemos que ir a ganarlo. Después la eliminatoria de Champions contra un gran rival como es el Manchester City. Pero aquí nadie tira la Liga, ni nadie tira nada", afirmó el técnico madridista, en el puesto desde que a mediados de enero sustituyó a Xabi Alonso.
El Celta no parece el adversario más cómodo para curar las heridas.

El equipo celeste es sexto en la clasificación, en puestos europeos, y viene de encadenar cuatro victorias seguidas, entre Liga (Mallorca, Girona) y Europa League (PAOK Salónica, tanto en la ida como en la vuelta del playoff de repesca).
También para el Celta el choque llega justo antes de un desafío en una competición continental UEFA, ya que el jueves de la nueva semana recibe al Lyon francés en la ida de los octavos de final de la Europa League.
Tampoco tiene una cómoda salida el líder Barcelona, que visitará el sábado San Mamés para medirse con un Athletic Club herido tras caer eliminado en semifinales de Copa del Rey ante la Real Sociedad.
