El resurgir de Dani Carvajal en los partidos de máxima intensidad del Real Madrid

Carvajal controla un balón ante el Osasuna
Carvajal controla un balón ante el OsasunaAFP

Aunque su nivel a lo largo de la temporada ha sido como una montaña rusa, el canterano destaca en las finales o en los encuentros de alto riesgo con el club merengue. El sábado, ante el Osasuna, evitó una de las opciones de gol más claras del equipo rojillo en La Cartuja.

Rendir a la perfección en los partidos de alta intensidad es un objetivo de todo futbolista. Completar esa marca, sin embargo, no es fácil de realizar: en las finales, las piernas tiemblan. Las desconexiones se transforman en goles rivales. Los errores definen competiciones o temporadas. 

Para Dani Carvajal (31) la tensión que se refleja en el campo durante las finales parece ser un elemento añadido, una motivación. El sábado, contra el Osasuna, el lateral derecho evitó el empate de los rojillos en la primera mitad cuando despejó un balón sobre la línea que ya había vencido a Courtois (31).

Además de esa acción puntual, sobresalió por su capacidad para regresar a la marca cuando venía de ejercer un ataque a profundidad. En sí, Carvajal fue fundamental para el manejo defensivo, completando los 90 minutos y levantando en La Cartuja un nuevo título como madridista. 

Una escena habitual

Ver a Carvajal celebrando títulos en el Real Madrid es habitual. El lateral ha disputado 19 finales con el club merengue, conquistando 18 ( solo ha perdido la final de la Supercopa de Europa con el Atlético de Madrid en el 2018). Más allá de los títulos, la estadística expone un dato importante: el canterano es determinante en los partidos de alto riesgo. 

Contra el City, en la memorable remontada de la campaña anterior, Carvajal participó en los dos goles de Rodrygo (22) que inclinaron la balanza a favor del Real Madrid. En la final frente al Liverpool, sufrió más de la cuenta para marcar a Mané (31) pero cumplió con su gestión. 

El City, una prueba de fuego

El Manchester City vuelve a convertirse en una prueba de fuego para el Real Madrid. El año pasado, la emotividad del Santiago Bernabéu le pasó factura a los citizens. Ahora, con Eerling Haaland (21) intratable, Pep Guardiola llega a La Castellana acumulando experiencias y, además, posiciona a los ingleses como los “favoritos”. 

Carvajal, en ese contexto, tendrá una doble labor: primero, evitar los ataques al vacío de Grealish, Foden, De Bruyne y Mahrez. Segundo, marcar, cuando sea necesario, a un Haaland que ha marcado 34 goles en la Premier League. 

Carvajal ha sobresalido en los partidos decisivos del Real Madrid. Sin embargo, la directiva merengue piensa en un jugador que le brinde competencia para la próxima temporada. Sin él, la banda derecha queda huérfana y, en muchos casos, Lucas Vázquez (32) es obligado a jugar en esa posición cuando es mediapunta natural. Reece James (21), del Chelsea, es la alternativa que maneja la directiva blanca.