Parisinos y londinenses, campeones de sus respectivas ligas y últimos supervivientes de una competición que comenzó en septiembre con 36 equipos en liza, se enfrentan en el Puskas Arena (18h00 CET) en la final de la Liga de Campeones.
El equipo de Luis Enrique aspira a una segunda Champions consecutiva que lo elevaría al rango de equipo de legendario, a la altura del Real Madrid de Zinedine Zidane, único club que ha revalidado título (2016, 2017 y 2018) bajo la actual denominación de la competición.
Los Gunners, flamantes campeones de su primera Premier League en 22 años, quieren llevar a sus vitrinas la tan ansiada orejona y pasar página definitivamente de las últimas cuatro finales europeas perdidas desde el título de la Recopa en 1994.
Una de ellas fue la final de la Champions en 2006 ante el Barcelona, en un partido que los londinenses disputaron casi desde el principio con un hombre menos, y en el que pese a adelantarse en el marcador terminaron sucumbiendo al final del duelo.
Liberado de presión
Para exorcizar esos fantasmas, el equipo de Mikel Arteta ha dado el primer paso al conquistar el campeonato inglés después de tres segundos puestos consecutivos.
Este logro puede liberar de presión a los jugadores, conscientes de que sea cual sea el resultado en Budapest, vivirán una celebración en Londres la próxima semana ante su afición.
"La ambición es aún mayor, hemos ganado un título y ahora queremos el segundo", afirmó Arteta la víspera del partido.
Pero más allá de ese refuerzo moral, el Arsenal cuenta con sólidos argumentos futbolísticos para que el favoritismo del PSG sea sólo "ligero". Tan sólidos como su defensa, que presume de haber recibido sólo seis goles en sus 14 partidos disputados en esta Champions (por los 22 en contra del PSG).

El cuadro londinense llega al partido decisivo sin conocer la derrota, y después de haber protagonizado una primera fase con ocho victorias en otros tantos partidos.
Con el brasileño Gabriel y el francés Saliba asegurando el cerrojo en el eje de la zaga y el español David Raya siempre atento en las escasas ocasiones en las que se ve obligado a intervenir, el Arsenal cuenta con el balón parado como su principal recurso ofensivo.
Es ahí dónde emerge la figura de Declan Rice y el guante en su pie derecho. El internacional inglés es considerado por su entrenador el "faro" del equipo.
"Llegar a la final es una cosa, ¡qué logro! Pero ganarla...", declaraba recientemente en una entrevista para la UEFA.
Posible récord goleador
Pero si hay un equipo en Europa con el potencial ofensivo suficiente para penetrar por la telaraña londinense es el PSG, con sus 44 goles en 16 partidos de Champions, a sólo un gol del récord histórico del Barcelona 1999/00.
"Es un equipo que también marca goles, y nosotros somos un equipo que también defiende bien", matizó Luis Enrique este viernes.
Si el Arsenal ha mantenido una progresión constante en los últimos años (cuartofinalista, semifinalista y finalista en las tres últimas ediciones de la Champions), el PSG de 'Lucho' mantiene también un crecimiento constante basado en un fútbol netamente ofensivo y más alejado de los principios del rigor táctico de los Gunners.

"Hemos demostrado que podemos ganar a cualquier equipo siempre y cuando juguemos a nuestro estilo y lo demos todo en el campo", opina el extremo georgiano Khvicha Kvaratskhelia, autor de 10 de los 45 goles de su equipo en esta Champions.
Aunque no estará en el Mundial, un título el sábado reforzaría la candidatura de 'Kvaradona' a suceder a su compañero Dembélé como Balón de Oro.
El francés, ex del Barça, así como el lateral marroquí Achraf Hakimi, parecen haber dejado atrás sus recientes problemas físicos y todo indica que estarán en el once inicial el sábado.
Las lesiones, la inusual pretemporada por la disputa del Mundial de Clubes, y el paso por el play-in a octavos en esta Champions parecen ya vagos recuerdos para un equipo que llega al partido del año en su pico de forma, y más descansado que un Arsenal que ha tenido que sudar por la Premier hasta el final.
Onces posibles
PSG: Safonov; Hakimi, Marquinhos (cap.), Pacho, Mendes; Neves, Vitinha, Fabián; Doué, Dembélé, Kvaratskhelia
Arsenal: Raya; Mosquera, Saliba, Gabriel, Calafiori; Rice, Lewis-Skelly; Saka, Odegaard (cap.), Martinelli; Havertz.
Árbitro: Daniel Siebert.