Todo lo que pudo ir mal fue peor para el Real Madrid en su visita de Champions League al Benfica, incluida la expulsión de Rodrygo (25), que vio la roja por doble amarilla, a causa de sus protestas, a los 36 minutos de entrar al campo en la segunda parte.
Las cámaras de televisión captaron al extremo natural de Sao Paulo fuera de sí en el túnel de vestuarios, soltando improperios contra el colegiado del encuentro y muy enfadado.
Ahora, con las aguas más calmadas, el futbolista ha querido pedir disculpas públicas por su comportamiento: "Ayer me dejé llevar por el momento al reclamar las pérdidas de tiempo. No es mi forma de hacer", expresó, mediante una publicación en su cuenta de la red social X.
"Nunca había sido expulsado jugando con el Real Madrid y soy consciente de las consecuencias. Pido perdón a la afición, al club, a mis compañeros y al entrenador. ¡Seguiremos unidos y luchando por este escudo y por esta Champions!", concluyó el '11' merengue.
