Desembarcó el Betis en Lille con la idea de llevar a cabo su idea de fútbol, controlando la posesión del esférico y encerrando a los locales en su propia mitad del campo. Como es habitual en los hombres de Manuel Pellegrini, no mostraron ningún tipo vergüenza, pese a llevar tanto tiempo sin comparecer en la Champions League.
Sin embargo, el destino quiso que los verdiblancos pagaran la novatada y, a los 12, mientras Kylian anotaba en el Bernabéu contra el Inter, su hermano Ethan Mbappé colocaba una asistencia deliciosa en la cabeza de Ayase Ueda, que empujó a placer para el 1-0.

No era fácil ir por detrás en el siempre caliente Estadio Pierre Mauroy, pero los sevillanos siguieron con su plan, sin alterarse. Ello le otorgó el premio del empate por medio de un testarazo imponente de Marc Bartra pasada la media hora, aunque tres minutos más tarde fue respondido por otro remate de cabeza de Alexsandro a la salida de un saque de esquina, que supuso el 2-1.

Se marchó al descanso el Betis con sensación de haber merecido más, pero también con la tarea de mejorar su desempeño defensivo, puesto que los franceses marcaron en los dos disparos a portería que efectuaron durante el primer acto.
La mejora llegó, y también un aumento de la puntería que les permitió materializar rápidamente dos de sus casi 20 intentos en sendos tantos que le dieron la vuelta al marcador en un abrir y cerrar de ojos entre el 49' y el 53'.
Primero, Bartra volvió a elevarse por los aires y cabeceó al fondo de las mallas una falta de Isco que le llegó con música. El 2-3, por fin, sí que se produjo por abajo, tras una sensacional jugada individual de Troy Parrott culminada con un zurdazo raso cruzado ante el que nada pudo hacer Ozer.
La desesperación por verse superado por el rodillo verdiblanco, condujo a Ethan Mbappé a ver una tarjeta roja que les facilitó mucho las cosas a los visitantes.
Después de esas dos dianas y la expulsión, el cuadro español durmió el juego sin dejarse amilanar por la presión e hizo historia ganando un partido en la máxima competición continental más de dos décadas después de la última vez.

Jugador Flashscore del partido: Marc Bartra.
