Durante muchos años, la memoria repetía incesantemente una frase: "La Champions de Cristiano Ronaldo y Messi". El aficionado ya se desacostumbró a verlos y los Haaland, Benzema, Mbappé o Lewandowski empezaron a repartirse los titulares. Sin embargo, cuando llegan los partidos de eliminatorias, un nombre refulge sobre todos: el de Vinicius.
Desde que el brasileño se estrenó en las rondas decisivas frente al Ajax en la ida de los octavos de la 18/19 con una asistencia, empezó a sembrar esa realidad de que iba a ser siempre un futbolista diferencial en los partidos del doble o nada.
Y también continuo, puesto que desde su estreno nadie ha jugado más choques que él en estas fases: 38, 14 de octavos de final, 10 de cuartos, ocho de semifinales, dos finales y los cuatro de la nueva eliminatoria previa bajo el actual formato. Y en ellos ha dejado 14 goles y 13 asistencias.
El ex del Flamengo domina multitud de apartados estadísticos en las eliminatorias. Hablamos del máximo asistente, con cuatro de diferencia sobre el segundo y, sumándole los tantos logrados, sucede que es el que presenta mayor contribución ofensiva (27), por delante de Mbappé (22) y Lewandowski (21).
Vini, el más regateador
Vinicius no solo ha acumulado presencias; es asimismo el jugador con más triunfos: 21, uno más que Ederson y Gündogan. Solo Benzema ha marcado en más encuentros diferentes que él (12-11), únicamente Haaland ha firmado más dobletes (cuatro vs. tres) y su ahora compañero Kylian es el único que ha abierto más latas que el brasileño (siete vs. seis).
El factor más diferencial, por la abrumadora distancia en los datos respecto a sus perseguidores, está en las clasificaciones de habilidades futbolísticas. Sus 357 regates intentados están a años luz de los 202 de K. Mbappé; igualmente, respecto a los que logró con éxito, la distancia es sideral: 168, por los 112 de Kingsley Coman.

Una realidad que se repite en los duelos ofensivos, donde sus 629 casi doblan los 250 del ex del Mónaco; los duelos ofensivos ganados (246, por los 144 de Coman) o las faltas recibidas: 85, por las 54 de Neymar.
A partir de ahí, hay un sinfín de apartados en los que reina su bandera: aceleraciones (79), tarjetas provocadas (16), regates ganados en zona peligrosa (41), progresiones con balón exitosas (143), toques en el área (188), duelos en el suelo con éxito (341) o incluso algún fundamento defensivo, como las presiones defensivas (277, por las 229 de Bernardo Silva o las 220 de Benzema).
