Directamente desde Arabia Saudí, Paolo Fernandes (Zaragoza, 27) ha atendido a Flashscore para hacer un repaso a los momentos más destacados de su carrera y a otros muchos temas, como el duelo de cuartos de final de la Conference League entre el AEK de Atenas, club por el que está cedido al Al-Khaleej, y el Rayo Vallecano. "El Rayo, pasarlo bien no lo va a pasar", adelanta.
Por otro lado, el maño paso buena parte de su etapa formativa en el Manchester City, compartiendo aventuras con fenómenos de la talla de Brahim Díaz, Jadon Sancho o Aleix García. Sobre aquellos días guarda un gran recuerdo y asegura que forjaron el hombre que es hoy.
Ahora, vuelve a sentirse como entonces tras haber recuperado su mejor nivel y disfruta de una vida tranquila, que volverá a cambiar dentro de unos meses. Pero está acostumbrado, dado que ha hecho muchas veces las maletas.
Arabia, un cambio de rutina más que de nivel futbolístico
Pregunta: ¿Cómo es la vida en Arabia Saudí? ¿Cambia con respecto a Europa?
Respuesta: "Es mucho más tranquila, normalmente horarios diferentes. Bueno, al final es un poquito acostumbrarte, pero es una vida tranquila. Si vienes con familia, la verdad que está muy bien".
P: Del fútbol árabe, ¿qué es lo que más le está gustando?
R: "Bueno, pues se ve que la liga está creciendo mucho y en todos los equipos hay muy buenos jugadores. Entonces, eso la hace bastante competitiva. Obviamente no se puede comparar con los grandes, porque los grandes tienen algunos de los mejores jugadores del mundo. Pero es una liga, la verdad, bastante competitiva y hay veces que hay bastantes sorpresas".
P: Lo estamos viendo con el Al-Hilal últimamente, que ha fichado a Benzema y parece que está cayendo un poquito en resultados... Pero, ¿qué diferencias encuentra con el fútbol europeo?
R: "Lo que más veo es un poquito el tema de trabajo, cómo es la semana. Al final es acostumbrarte. En Europa en general siempre se entrena por las mañanas. Parece una tontería, pero para gente como, por ejemplo, yo hago normalmente ayuno intermitente, dos comidas. Entonces, ese tipo de cosas, acostumbrarte a entrenar por la noche es un poquito más complicado. Yo estaba acostumbrado a entrenar con el estómago vacío y claro, ahora si como algo por la mañana son demasiadas horas sin comer hasta la hora de después del entreno, ¿sabes? Entonces, eso son cositas a las que te tienes que ir acostumbrando.
El tema de la liga y tal, hay muchos entrenadores europeos. Entonces, un poquito el cómo se trabaja, aunque sean horarios diferentes, como te he dicho antes, es muy parecido. Entonces, realmente, diferencias con otras ligas. Pues bueno, el nivel, alguna vez que el partido es un poquito más loco, es un poquito ida y vuelta todo el rato. Pero en general es una muy buena liga, creo yo, y bastante competitiva".
Ayuno intermitente, pero sin grandes secretos como Marcos Llorente
P: Me parece muy interesante esto que dice de los hábitos con la comida. Tenemos aquí en España a Marcos Llorente, que es un tipo muy polémico... ¿Cómo de importante es para usted cuidar todos esos hábitos? ¿Tiene alguno un poco especial, como las gafas amarillas?
R: "No, yo no tengo nada así especial. Simplemente hago ayuno intermitente. Normalmente dos comidas, un desayuno fuerte o almuerzo, y luego hasta la cena nada. Entonces, a ver, esto depende al final de cada uno. Marcos Llorente, a él le funciona con lo que hace. Luego tienes a otros jugadores que igual no hacen nada y se encuentran súper bien también. Al final cada uno tiene sus métodos, cada uno tiene sus cosas. Se habla mucho de él por todas las cosas que hace y tampoco creo que haya que darle tanta importancia. Al final cada uno es con lo que se siente mejor".
P: ¿Percibe cambios en su rendimiento cuando no sigue el ayuno intermitente?
R: "No te digo que empeore, pero hay momentos que igual me siento un poquito más pesado si cambio las horas de comer. Pero al final no es que sea una gran diferencia, yo en general estoy acostumbrado a hacerlo así. Y al principio, pues bueno, cuesta un poco".
P: Marchan en mitad de tabla en la liga saudí, ¿cómo ha visto al equipo desde que está allí?
R: "Pues la verdad, empezamos muy bien. Y la idea era estar entre los siete u ocho primeros. Y creo que teníamos equipo para ello. Pero la segunda vuelta, no sé qué nos pasó. La primera vuelta, ya te digo, estábamos entre el sexto y el octavo, prácticamente toda la primera vuelta. Al equipo lo veía muy bien, la verdad. Ahora sí que es verdad que nos está costando un poquito más sacar los resultados. Pero también es un poquito cuando entras en esa dinámica de que las cosas no funcionan. Incluso los partidos que parece que los vamos a sacar adelante fácil, nos pasa algo y al final acabamos perdiendo puntos".
Cristiano, de los mejores de la historia y un pionero
P: El camino a la liga saudí lo abrió Cristiano Ronaldo. Creo que no ha tenido la oportunidad de jugar contra él...
R: "En el primer partido contra ellos, el partido anterior, me sacaron roja. Algo que no ha pasado en la historia (risas). Nunca había pasado eso. Y en este segundo partido que jugábamos contra ellos él estaba lesionado. Entonces no he tenido esa suerte, la verdad".
P: ¿Qué impacto tiene Cristiano en la liga y en el país?
R: "Él ha sido un poquito el pionero. Al final, yo creo que si no llega a ser por él, no hubiesen venido todas estas grandes estrellas que vinieron después. De hecho, en muchas entrevistas se ha escuchado que ellos dijeron que al venir aquí Cristiano, dijeron... 'si va ahí él, es un poquito por algo'. Tiene que haber algo que esté bien hecho allí para que Cristiano vaya. Al final es uno de los mejores jugadores de la historia y, si viene a esta liga... Y luego al final, sí, él es la cara de la liga. La mayoría de los anuncios sale él, también promociona todo lo que es Arabia Saudí, el tema turístico. El impacto que tiene él en cualquier cosa, en cualquier lado, es bastante obvio".

P: Va a jugar el Mundial con 41 años en un par de meses. Viendo su nivel en Arabia, ¿qué cree que puede aportar Cristiano a Portugal?
R: "Cristiano, como te he dicho antes, es uno de los mejores de la historia. Ha cambiado un poquito su estilo de juego, ahora es un poquito más de área. Pero claro, al final... Yo recuerdo antes del primer partido contra ellos, que lo hablábamos en el vestuario, 'hay que intentar que no tire'. Porque claro, ahora ya no tiene la velocidad que tenía antes, ya no está obviamente como antes. No sé cuántos años tiene, pero los años pasan. Pero esa calidad dentro del área la va a seguir teniendo. Eso es algo que, aunque pasen los años, va a seguir así".
Del barrio al Manchester City en nueve meses
P: Cristiano Ronaldo jugó en un lado de Mánchester y usted en el otro. ¿Cómo fue su etapa en el City?
R: "Muy bonito, la verdad. Yo era muy joven, tenía 14 o 15 años. Jugué nueve meses en Zaragoza, antes estaba jugando en el equipo de mi barrio. Y te puedes imaginar: un chico de Zaragoza que está acostumbrado a jugar con sus amigos, que en nueve meses venga al Manchester City para que te vayas a Inglaterra, yo que prácticamente no había salido de Aragón, por decirte algo, y me iba a Manchester. Fue un cambio brutal en mi vida y la verdad que yo creo que es la mejor decisión que he tomado nunca. Eso me hizo aprender inglés, me hizo madurar. Independientemente del fútbol, me hizo crecer mucho como persona al ir tan joven".
P: La vida en Inglaterra no tiene mucho que ver con la de España...
R: "Te puedes imaginar, al principio fue muy duro. Como te he dicho, yo fui con cero inglés. Pero cero, cero. Y claro, los primeros dos años estuve con una familia de ingleses. Entonces, en casa era complicado. Y los primeros meses, los primeros meses muy duros. De hecho, había momentos que pensaba que me quería volver y todo, pero bueno. Lo bueno es que estábamos muchos españoles, entonces eso lo hizo bastante más fácil".
P: Allí jugó con Brahim Díaz que fue titular en unos cuartos de Champions con el Real Madrid...¿Cómo era Brahim en el día a día?
R: "En el día a día, un crack. La verdad es que teníamos muy buena relación. Prácticamente estábamos el día entero juntos. También piensa, malagueño, que tampoco había salido mucho de allí... Nos juntamos y bueno, nos apoyamos mucho el uno en el otro. Bueno, y lo que digo, más españoles que teníamos. Éramos un grupo muy bueno. Y la verdad que disfrutábamos y crecíamos juntos. Hablando inglés de vez en cuando entre nosotros, ¿sabes? Que nos costaba, pero alguna vez decíamos alguna cosita para subir el nivel un poco".
P: De todos los españoles que me comenta, ¿era Brahim al que veían con más proyección?
R: "Había muchos muy, muy buenos. Cuando llegamos, el español que más proyección tenía era Pozo. Entonces, él fue, de cuando yo llegué, creo que el primero en debutar. A Brahim se le veía muy diferente. Un chico que conduce con las dos piernas y tira con las dos, eso no es algo muy normal. Entonces, bueno, Brahim ya se veía desde el primer día que era un espectáculo".
Grecia consiguió sacar al verdadero Paolo
P: Su etapa en el City termina y comienza a dar vueltas hasta asentarse en Grecia. ¿Qué le hizo quedarse allí?
R: "Tuve unos cuantos años más o menos con temas de lesiones y tal. Y bueno, salió eso de Grecia. Volos, al primer equipo al que fui. Y la verdad, me enamoré del país. Se vive muy, muy bien. Te diría que en el país en el que más feliz he estado. Me volví a sentir yo. Me volví a sentir el Paolo del último año en Manchester. Que al final con todos los jugadores que estábamos, con Brahim, Jadon Sancho, estaba Angeliño, Aleix García... Teníamos un equipazo. Y al final, ese último año yo fui máximo goleador y fui jugador del año. Entonces yo quería volver a sentirme como me sentía ahí. Y desde que salí de Manchester cedido, pues hasta que no llegué a Grecia, a Volos, no me volví a sentir yo. Por lo que sea, por tema de lesiones o por lo que fuese.
Y bueno, en Volos estuve un año y medio y fue espectacular. La vida, cómo me fue en el fútbol, que hice buenos números, muchos partidos. Había también muy buen grupo. Salió todo rodado. Y bueno, vinieron los grandes de Grecia, me llamaron y decidimos ir al AEK".

P: Estuvo en los dos últimos títulos del AEK y marcó en la final de Copa. ¿Cómo se sintió allí?
R: "Fue algo inolvidable. Porque llegar después de tantos años el club sin ganar nada y hacer un doblete fue algo espectacular. Además, el año siguiente nos clasificamos para la Champions, teníamos la previa de Champions. Pero bueno, yo ese verano me quise preparar demasiado bien en pretemporada y tuve la mala suerte de romperme el Aquiles un par de semanas después de la final de Copa. Y bueno, en general muy bien. Siempre me he sentido muy querido por la afición, por la directiva y los compañeros. La verdad que allí he sido muy feliz".
Un Aquiles que le frenó en seco
P: Se habla poco de ello, ¿cómo es, a nivel físico y mental, levantarse de una lesión tan grave?
R: "Durante la lesión mentalmente estaba muy bien. Porque me sentía muy arropado por todo el mundo. Entonces, bueno, las primeras semanas fueron muy lentas, porque no me podía mover y necesitaba a alguien para todo, con el tema de muletas y tal. Pero mentalmente es clave que tengas a buena gente a tu alrededor. Y al final eso es lo que hace un poquito la diferencia para que tú tires para adelante, sobre todo al principio. Al principio es lo más complicado, que no te puedes mover, no puedes hacer nada sin que te ayuden. Y eso a mí me agobiaba un poco. Pero luego lo pensaba y decía, 'cualquier cosa que necesito tengo a mi gente conmigo'.
Tema físico es muy complicado. Además yo el estilo de jugador que soy, que soy explosivo, de uno contra uno... Al principio notaba que había perdido mucha velocidad. Me notaba muy diferente como jugador. De hecho, hasta hace nada no me volví a sentir con esa chispa que vuelves a tener. El Aquiles yo creo que si no es la lesión más dura, es de las más duras. Y como te digo, me costó mucho. Sobre todo cuando volví, tenía mucho dolor, tuve que parar dos meses porque el dolor se me bajó a un poquito más abajo del tendón. Entonces cada vez que me ponía la bota, sentía muchísimo dolor. Incluso zapatillas normales sentía mucho dolor. Entonces, el año que volví, que volví en febrero, creo que en abril, a principios de abril, le dije al entrenador que necesitaba parar porque no me sentía bien. Y estuve prácticamente tres o cuatro meses en chanclas. En chanclas hasta que la inflamación que tenía se me fue por completo y ya, poquito a poco, volví a no tener dolor".
P: ¿Llegó a jugar con miedo a las arrancadas, a no meter la pierna?
R: "No a quitar la pierna, porque al final el cómo me lesioné no tiene que ver con poner el pie más fuerte o más nada. Alguna vez sí que a las arrancadas. No que tengas miedo, pero como que notas esa presión ahí atrás, ahora ya no, pero al principio, como notas esa presión ahí atrás, es como que tienes algo que te agarra, como si te estuviesen agarrando un poquito de la camiseta. Entonces al principio, sobre todo en calentamientos y estas cosas, hasta que no estaba muy muy caliente, pero muy caliente, no dejaba de sentir esa pequeña, sensación de que tenía algo que me apretaba ahí, como si tuviese una piedrecita ahí atrás, apretándome dentro de la bota de la zapatilla. Entonces al principio con las arrancadas no era miedo, porque en mi cabeza sabía que no iba a pasar nada, pero tenías esa molestia todo el rato. Es algo que al principio no puedes evitar de ninguna manera".
Un infierno listo para quemar al Rayo Vallecano
P: El Rayo Vallecano llega al campo del AEK con ventaja de 3-0 en la Conference League, ¿qué pueden esperar los madrileños del partido de vuelta en Grecia?
R: "A mí es algo que me sorprendió. El día de antes hablé con unos cuantos compañeros del AEK y yo pensaba que iba a ser un partido igualado. De hecho, en mi opinión, yo pensaba que iba a ganar el AEK. Entonces al final me sorprendió un poquito el resultado. Vi el partido y el AEK tuvo muchas ocasiones también. Fallaron mucho, pero a ver, es un equipo que me parece que tiene mucha dinamita arriba. Koita me parece un jugadorazo, Pineda también, la defensa también, sobre todo el central Moukoudi. Me parece que tienen un gran equipo. Y creo que en Atenas el partido va a ser muy diferente.
Es un 3-0, que es algo muy complicado de darle la vuelta, pero el Rayo, pasarlo bien no lo va a pasar. Porque el campo va a ser una olla presión y al final los jugadores eso lo notan. Al final los equipos griegos, sobre todo en casa, se hacen muy fuertes. Porque la presión que te pone la afición es algo que notas. Y el Rayo eso lo va a notar. Va a notar que los jugadores del AEK van a tener una o dos barritas más de energía para todo. Entonces, no va a ser un partido fácil por mucho que sea 3-0".
P: El fuego de la afición griega es algo de lo que siempre se ha hablado... ¿Cómo es vivirlo desde dentro?
R: "Sobre todo en los derbis, es algo espectacular. La afición se pega el partido entero gritando. Ahora ya no se puede, pero antes siempre había bengalas y cosas (risas). Entonces, el ambiente y la presión que se siente es... A ver, no te diría que es, porque es diferente, no te diría que es como un ambiente Champions, porque no tiene nada que ver. Pero son ambientes muy calientes, ¿sabes? Entonces esa presión es la presión que le gusta al jugador".
El cambio de perspectiva con la paternidad
P: Ahora está cedido, ¿cuáles serán los próximos pasos en su carrera?
R: "Me quedan tres años en el AEK cuando termine este. Y bueno, no sé, ya veremos. Lo primero que quiero hacer es acabar bien la temporada. Nos quedan seis o siete partidos. Acabar bien. Y luego ya veremos, no quiero pensar mucho en eso. Tengo una hija ahora, tiene cuatro meses, y lo que me apetece es terminar bien la temporada, pasar unas buenas vacaciones con mi mujer y mi hija, y a partir de ahí ya veremos. No hay que forzar nada, ni quiero pensar demasiado".
P: Aprovechando esto... ¿qué le gusta hacer cuando no está jugando al fútbol?
R: "Bueno, pues soy un chico que le gusta, aunque no esté entrenando, seguir entrenando. Me gusta ir al gimnasio. Me gusta, en general, ahora mismo estar con mi niña. Es lo que más me gusta. Pero nada, poquita cosa. Soy un chico tranquilo. Gimnasio, de vez en cuando ir a cenar con amigos, con mi mujer y mi niña. Y, en general, soy un chico tranquilo. Antes era mucho de Play, pero ahora, desde que tengo la niña está un poquito más complicado".
P: ¿Quita tiempo, verdad?
R: "La verdad que sí, pero bueno, tampoco me importa. Yo soy feliz viéndola, diciéndole dos tonterías y que se ría, la verdad".
P: Muchas gracias por atender a Flashscore, Paolo.
R: "Muchísimas gracias, Miguel. Encantado de estar aquí, de conocerte y de haber hecho esto".

