Centro de datos del Barcelona-Atlético de Madrid
El manual de las remontadas expone en su primer punto que la creencia sin límites debe ir unida a una intensa entrega, como si no hubiera un mañana. Porque de hecho, no lo hay. Es el ahora, el presente, lo único que importa. El Barça lo siguió a rajatabla. Encerró al Atlético, lo asedió, lo asfixió con y sin balón. Y eso que pronto perdió por lesión a Koundé. Tampoco es que el Cholo quisiera otra cosa que no fuera defender su gran ventaja. Si ya lo suele hacer ganando de uno, imagínense de cuatro.
Así que casi toda la primera mitad transcurrió en el área rojiblanca. Con Pedri como maestro de ceremonias, Fermín fue el primero en iniciar las hostilidades. Le siguieron Raphinha, Ferran y, por supuesto, Lamine Yamal. Unas veces Musso, otra el larguero y en algunas la falta de puntería... el plan le funcionaba a Simeone, que había ordenado cerrar el interior y obligar al rival a jugar por fuera. Incluso en una de las contadas ocasiones –o en singular– en las que lograron salir de la cueva, Griezmann puso a prueba a Joan García. Estaba en fuera de juego, pero fue el aviso de que el Barça jugaba en el alambre. No le quedaba otra.

Lamine, desatado
Pero no le importó a los de Flick. Porque el segundo punto del manual habla de eso, de insistir a pesar del riesgo. Y así obtuvo su primer premio. Lamine Yamal, cambiado de banda tras un córner, colocó un centro raso desde la línea de fondo que superó a todos permitiendo a Marc Bernal empujar a puerta vacía y hacer el 1-0. Era el minuto 29.
Fue uno de los momentos más delicados para el Atlético. Demasiado hundido, demasiado rácano en su apuesta, el Barça aprovechó la inercia para seguir atacando. Y de nuevo tuvo recompensa. Lookman desperdició un sensacional centro de Llorente, rematando fuera a tres metros de la portería culé. Casi de inmediato, Pedri entró en el área y fue cazado por Pubill. Penalti que Raphinha convirtió en el 2-0. Al descanso, la mitad del trabajo ya estaba hecho.
El Atleti intenta cambiar, pero...
Salieron los colchoneros con otra intención, la de salir de su guarida y mostrar los dientes al rival. Julián Álvarez aprovechó una pérdida de Balde para saludar a Joan García. Fue un espejismo. Enseguida Lamine Yamal se puso en modo crack y comenzó a hacer temblar los cimientos madrileños. Por suerte para estos, estaba Musso infranqueable en su portería. Negó en un pestañeo el gol a Ferran, a Marc Bernal, sacó un centro de Lamine... Se desesperaba el Barça, que recuperaba rápido, pero no lograba volver a marcar.
Refrescó entonces Flick a los suyos con la entrada de Rashford y Dani Olmo. Y de nuevo a la carga. Ya en el Atleti habían entrado Sorloth y Nahuel Molina. Se lesionó Balde y entró Araújo ¡¡como delantero centro!! Y unos minutos después llegó el 3-0 en un centro de Cancelo que remató Marc Bernal. Parecía fuera de juego, pero el VAR dijo que nones. Era el minuto 72.
Había tiempo, desde luego, para marcar uno más y empatar la eliminatoria. El Atleti era un flan. El Barça, un cazador oliendo a una presa herida. Y continuó el asedio. Pero el marcador ya no se movió a pesar de los múltiples saques de esquina, centros al área y remates lejanos y cercanos de los blaugrana. El Atlético es el primer finalista de la Copa del Rey.

Jugador Flashscore del partido: Lamine Yamal (FC Barcelona).
