Centro de datos del Atlético de Madrid-Barcelona
Un buen guion tiene que contar con un inicio llamativo, con emoción, con intensidad, que enganche al espectador. El que preparó Simeone para aniquilar al Barça y enamorar a su afición fue digno de un Oscar. Quizás el mejor que en más de una década ha escrito el Cholo. Sacó a Llorente del lateral para meterlo en el centro, lo que cortocircuitó a De Jong y a Casadó. Le sumó el habitual y generoso despliegue defensivo, con una colocación exquisita y solidaria, y rompió la adelantada zaga culé una y otra vez con pases a la espalda para que Lookman y Giuliano aprovechasen los espacios que Koundé y Balde dejaban a su espalda.

Joan García, de héroe a villano
La consecuencia de todo esto llegó en un sinfín de ocasiones y en tres goles. Joan García ganó el primer mano a mano a Giuliano. Pero lo que nunca pudo esperar el portero es el grosero error que cometería minutos después. Una cesión de Eric no solo no la controló sino que el balón le pasó, sin tocarlo, por debajo del pie y se metió en su propia portería. Fue el 1-0 y el germen de lo que vendría después.
Antes del cuarto de hora, tras un acercamiento de Lamine Yamal, Musso sacó en largo a Lookman, éste esperó la llegada de compañeros y la acción pasó a la banda contraria, donde terminó recibiendo un Griezmann que definió de maravilla para subir el 2-0.
La réplica del Barça llegó a balón parado, en un córner que remató Fermín al travesaño. Pero enseguida el Atleti volvió a la carga. Siempre con el primer pase a las bandas y con la generosidad como característica de los dos extremos, el tercero pudo llegar antes de lo que llegó. Griezmann, en dos ocasiones, y Julián Álvarez, en otra, lo tuvieron en sus botas. Pero el que lo materializó fue 'Cómo Mola Ademola'. Lookman cerró una nueva contra en la que le asistió la Araña.
La Araña se quita las telarañas
Flick intentó cambiar la dinámica, parar la tormenta perfecta, y quitó a Casadó, con amarilla, para poner a Lewandowski. Pareció conseguirlo porque Ferran y Fermín exigieron de inmediato a Musso. Fue un espejismo. Ya en el añadido, justo antes del paso por vestuarios, los colchoneros marcaron el 4-0, el que sirvió para que Julián rompiese su sequía. Otra salida en estampida de Giuliano, un centro a Lookman en el segundo palo y una dejada de éste para devolverle el favor anterior e invitar al argentino a que se uniese a la fiesta del gol. Y ahí se acabó una primera parte de ensueño atlético y de pesadilla total azulgrana.
No son serios los del VAR
Urgía un cambio radical del Barça, el malo de la película hasta el descanso. Y funcionó lo que tocó Flick. Arrinconó al Atlético, Musso debió vestirse de héroe ante Fermín e incluso Cubarsí celebró un gol tras una mala defensa de un córner. Siete minutos de deliberación después, el VAR decidió que la mitad de la uña de Lewandowski, al que le rebotó el balón antes de que llegase a Cubarsí, estaba en fuera de juego. ¡¡¡Siete minutos después!!! No es serio tardar tanto.
Respiró el Metropolitano, pero no por mucho tiempo. Porque los blaugrana ya se habían hecho con la posesión. Poco profunda, también es cierto, pero que un equipo así te merodee continuamente el área es mucho riesgo. Refrescó Simeone a su equipo con sustituciones, aunque las risas del primer tiempo se habían convertido ya en caras muy serias, sabiendo que tocaría sufrir para mantener esos cuatro goles de diferencia. Pero lo lograron, facilitado todo además por la expulsión de Eric García en el minuto 85 por frenar a Baena en falta siendo el útimo defensor. Incluso, ya con uno más, tuvo Sorloth el quinto a puerta vacía.
En definitiva, fiesta monumental la del Atlético, que afrontará con cuatro goles de ventaja la vuelta en el Camp Nou. Eso será ya el 3 de marzo. Cosas de la Copa del Rey.

Jugador Flashscore del partido: Griezmann (Atlético de Madrid).
