Úbeda, de estar en la puerta de salida a conducir la ilusión de Boca

Úbeda, ahora indiscutido en Boca
Úbeda, ahora indiscutido en BocaREUTERS/Pablo Sanhueza

El destino de Claudio Úbeda (56) como entrenador de Boca Juniors parecía sellado hace un mes, cuando su equipo no lograba siquiera festejar en La Bombonera. Pero los resultados positivos llegaron y el Xeneize encadena ahora una serie de 10 partidos sin tropiezos.

Boca pasó de la frustración a la ilusión y ahora parece encarar con buen semblante el camino hacia los playoffs del torneo Apertura de Argentina y la fase de grupos de la Copa Libertadores.

La ruta hacia el final del primer semestre, sin embargo, es exigente: el sábado recibirá a Independiente en un clásico de la 14ª jornada y el fin de semana siguiente visitará a su eterno rival, River Plate. Antes de fin de mes, sostendrá un choque copero con Cruzeiro en Brasil.

"Lo importante es que el plantel y los jugadores estén bien, que crean en ellos, que tengan más confianza, porque tienen mucho potencial para dar", dijo el entrenador el martes.

"Que estén contentos es lo que más ayuda para el futuro", agregó luego de debutar en la Libertadores con victoria 2-1 ante la Universidad Católica en Chile.

Para Úbeda, el año comenzó con dos derrotas en cuatro partidos. Las dudas sobre su situación crecieron luego con magros empates de local ante Platense, Racing y Gimnasia de Mendoza, acompañados de actuaciones discretas en lo individual y colectivo.

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Ayuda interna

El DT quedó particularmente contra las cuerdas después de la igualdad 1-1 contra Gimnasia en La Bombonera a finales de febrero, cuando fue silbado e insultado por miles de hinchas que le reclamaron la renuncia.

Pero se mostró firme en su decisión de seguir en el cargo a pesar de las críticas y de la situación difícil en la que asumió el puesto en octubre, tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, de quien era asistente. El equipo salió al rescate del timonel y en sus últimos 10 encuentros tiene un saldo de cinco empates y cinco victorias, tres de ellas consecutivas.

El conjunto azul y oro está tercero en la Zona A del Apertura, con 20 puntos, dos debajo del líder, Vélez Sarsfield, a falta de cuatro partidos para el final de la fase regular.

En el camino hacia la resurrección, Úbeda contó además con el respaldo del presidente del popular club de Buenos Aires, Juan Román Riquelme. Y con tres aportes sustanciales desde el plantel. El capitán Leandro Paredes fue vital para sumar personalidad y equilibrio en el mediocampo, mientras que el juvenil Tomás Aranda sumó habilidad y atrevimiento para manejar los ataques. Con el uruguayo Edinson Cavani desconectado del gol y con problemas físicos, el paraguayo Adam Bareiro agregó la capacidad goleadora necesaria, con ocho dianas y una asistencia en los ocho partidos que jugó desde que llegó al equipo.

"Las sensaciones son buenas. Ganar sirve para mejorar, para encarar lo que viene. En lo personal, yo soñaba con jugar esta competición, y lo pude hacer de la mejor manera, con un gol", destacó Paredes, figura indiscutida en Santiago.

La racha de Boca
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"Siempre hay que soñar"

La aparición de Aranda, un prometedor mediocampista ofensivo de 18 años, ha resultado decisiva para el equipo en términos futbolísticos y también como un golpe de prestigio para su cantera.

Úbeda ha abogado por proteger al adolescente, que ha jugado 11 partidos entre Libertadores y Apertura, de la presión de los aficionados y de la prensa.

"No hay que sobredimensionar. Ojalá pueda ser el mejor jugador del mundo, tiene que construir su carrera de a poco. Tiene desequilibro, sacrificio. Vamos a apoyarlo para que siga creciendo", dijo el DT.

La clasificación anticipada a los octavos de final del torneo local, que no gana desde 2022, está cerca, aunque el gran objetivo de Boca es la Copa Libertadores. Los xeneizes no conquistan el principal torneo de clubes de América desde 2007. Ya arrodillaron a la Católica y luego se verán las caras con Barcelona de Ecuador en Buenos Aires y con Cruzeiro en Belo Horizonte.

"Siempre hay que soñar. Somos Boca, tenemos la obligación de competir", dijo Paredes.