Cienciano está a un paso de los cuartos de final de la Copa Sudamericana. El ‘Papá’ protagonizó una de las actuaciones más contundentes de su historia internacional al golear 6-1 a Botafogo en el estadio Inca Garcilaso de la Vega del Cusco, por la ida de los octavos de final. Ahora deberá defender esa enorme ventaja en Brasil.
El resultado dejó al cuadro cusqueño con cinco goles de diferencia de cara a la revancha. Matías Succar fue la gran figura de la noche con un triplete, mientras que Neri Bandiera aportó un doblete y Marcos Martinich completó la goleada. Matheus Martins descontó para el conjunto brasileño.
La vuelta se disputará este jueves 20 de agosto en el estadio Nilton Santos de Río de Janeiro. Botafogo necesita ganar por cinco goles para igualar el marcador global y forzar los penales, mientras que una diferencia mayor le permitiría conseguir una remontada que, después de lo ocurrido en Cusco, aparece como una tarea enorme.
Pero Cienciano no solo viaja a Brasil con el 6-1 como respaldo. El ‘Papá’ también puede mirar hacia atrás y encontrar varios antecedentes que explican por qué los equipos brasileños han tenido dificultades cuando se enfrentan al cuadro cusqueño.
Cienciano y una historia especial ante los brasileños
La relación de Cienciano con los clubes de Brasil tiene uno de sus primeros grandes capítulos en la Copa Libertadores 2002. En aquella edición, el conjunto imperial recibió a Gremio en Cusco y consiguió una victoria por 2-1. Fue uno de los resultados que empezaron a construir la reputación internacional del equipo.
Un año después llegaría el capítulo más importante. Cienciano enfrentó a Santos en los cuartos de final de la Copa Sudamericana 2003, torneo que terminaría ganando. En la ida, disputada en Brasil, consiguió un empate 1-1. Luego, en Cusco, se impuso 2-1 y eliminó al histórico conjunto brasileño.
Ese triunfo ante Santos tiene un valor especial porque ocurrió durante la campaña que convirtió al ‘Papá’ en el único club peruano que ha ganado un torneo internacional oficial de clubes. Aquel equipo dirigido por Freddy Ternero terminó levantando la Copa Sudamericana y posteriormente la Recopa Sudamericana.
Después de esos episodios, Cienciano volvió a encontrarse con representantes brasileños en diferentes competencias. En la Copa Libertadores enfrentó a São Paulo y Flamengo, mientras que en la Sudamericana tuvo como rival a Atlético Mineiro. Los resultados no siempre fueron favorables, pero el cuadro cusqueño consiguió construir un registro respetable ante los clubes del gigante sudamericano.
La localía en Cusco aparece como uno de los principales factores. El estadio Inca Garcilaso de la Vega ha sido escenario de triunfos importantes para el ‘Papá’ y la altura se convierte en un elemento que los visitantes deben soportar. El reciente 6-1 ante Botafogo es la muestra más contundente de ello.
Botafogo ya lo sufrió
Aunque el historial entre Cienciano y Botafogo es reciente, el conjunto carioca ya forma parte de la historia internacional del ‘Papá’. El partido de ida en Cusco fue el primer enfrentamiento oficial entre ambos clubes y terminó con una goleada que difícilmente será olvidada.
Por eso, el último antecedente no es uno más para Cienciano. El 6-1 le permite llegar a Río de Janeiro con una ventaja que ningún equipo peruano había conseguido ante Botafogo en una fase de eliminación directa de un torneo continental.
El panorama, además, cambió en el cuadro brasileño. Botafogo decidió separar al técnico Franclim Carvalho luego de la derrota ante Cienciano y Rodrigo Bellão asumirá de manera interina para la revancha. El conjunto carioca llegará obligado a buscar una remontada histórica en su propio estadio.
Cienciano, en cambio, sabe que no necesita repetir la actuación de Cusco. Su objetivo será administrar la ventaja, evitar errores y jugar con la presión que tendrá su rival desde el primer minuto.
El ‘Papá’ ya dio el golpe. Ahora le queda completar la tarea en Brasil. Y si consigue hacerlo, volverá a escribir una página importante de su historia internacional, justamente ante otro rival brasileño.
El historial del ‘Rojo Imperial’ ante representantes de Brasil resulta especialmente llamativo:
Siete partidos
Tres victorias
Tres empates
Una derrota
