Centro de datos del Levante-Sevilla
Estaba el partido en esas que ni que sí ni que no, que arranca y frena, que no domina nadie, cuando Ndukwe cometió un grave error que Robbie Ure no desaprovechó. Ya había tenido una oportunidad Félix Correia, que pifió el remate en una acción que hubiera sido anulada por fuera de juego en el inicio, pero la que provocó el central granota en una cesión a Ryan fue escandalosa. Y claro, Ure no perdonó para estrenar su cuenta como goleador en España.

A raíz de ello, los de Luís Castro intentaron quedarse sin ambigüedades con la posesión, pero su intención de poner cierto criterio al rasear el cuero se veía una y otra vez bloqueada por la intensa presión de los de Luis García Plaza. Apenas un remate lejano de Dela que se envenenó al botar justo antes de llegar a Odysseas se puede destacar de la ofensiva del Levante en la primera media hora de juego.
Fue después de un contragolpe pleno de potencia de Fofana, quien llegó fundido ante Ryan, cuando los locales pudieron acercarse con más asiduidad a la meta rival.
Favorecidos se vieron además por un córner cedido por Odysseas, que retrasó un saque de puerta y fue castigado con uno de esquina en contra. Pero el Sevilla resistió esos instantes, apenas cinco minutos, para volver a estirarse y amenazar a Ryan con un disparo fuera del área de Juan Iglesias, otro más cercano de un muy activo Robbie Ure y un zurdazo de Miguel Sierra que fue desviado a córner in extremis.
Acción y reacción
A pesar del limitado bagaje ofensivo, salieron los mismos azulgranas para intentar la remontada. La idea era otra, con las líneas más adelantadas y más presión alta, si bien eso permitió a los andaluces tener muchos espacios a la contra. Así llegó un 'larguerazo' de Miguel Sierra y minutos después, tras la revisión del VAR, el 0-2 de Félix Correia tras una monumental dejada de Robbie Ure. Ni 10 minutos habían transcurrido de la segunda mitad, y el Sevilla encarrilaba ya la victoria.

O eso parecía. Porque nada más sacar de centro, Iván Romero, tras un gran pase de Brugué, volvió a acudir a su cita con el gol por tercera jornada consecutiva. La ley del ex no falló y el excanterano sevillista devolvió la ilusión a los levantinistas con el 1-2 y más de media hora aún por disputarse.
Esa esperanza de firmar al menos las tablas estuvo de frustrarse si Robbie Ure, habilitado con un sensacional pase al hueco de Fofana –qué partido el suyo–, no hubiera pifiado el mano a mano con Ryan con un disparo que hasta una abuela con bastón golpea más fuerte. Para colmo de males de los hispalenses, Miguel Sierra se lesionó el hombro al caer mal tras un agarrón. Pinta mal lo del extremo.
Después de la pausa para atender al sevillista, al que se vio llorar de rabia y de dolor en el banquillo, el encuentro se abrió en los 20 últimos minutos, en parte por el paso atrás del cuadro nervionense. Y aunque Juan Iglesias volvió a rozar el gol, respondieron los granotas con dos intentos, con la derecha y la cabeza, de Brugué. Odysseas le fastidió en ambas acciones. Pero siguieron intentándolo. Y con la fe y un zurdazo de Dela saborearon un premio del empate en el minuto 91 que les duró bien poco.
Héroe y villano
Porque apareció Isaac Romero para soltar un latigazo que pasó como un misil ante los ojos de Ryan. La emoción le hizo celebrar ese 2-3 mandando a callar a la grada, lo que le valió la segunda amarilla y la consiguiente expulsión.
Un error que condenó al Sevilla. Porque quedaban cuatro minutos y el Levante lo iba a intentar hasta el final. Y lo consiguió. Tras varias intervenciones en la misma jugada de Odysseas, ya no pudo contener el enésimo rechace capturado por un rival, en este caso Ndukwe, que celebró el 3-3 para dar un punto a los suyos y ganarse el perdón de los suyos tras su error en el primer tanto rival.
En la locura final, a pesar del reparto de puntos, fue el equipo de Luís Castro el que más feliz salió. Con ese espíritu y menos errores infantiles, las victorias estarán algo más cerca.

Jugador Flashscore del partido: Robbie Ure (Sevilla).
