Centro de datos del Osasuna-Mallorca
Con los navarros en la zona media de la clasificación, toda la presión recaía este sábado sobre el cuadro visitante, que tomó la complicada decisión de despedir a Jagoba Arrasate en busca de un paso adelante para lograr la permanencia. Hasta la visita a El Sadar, el buen hacer de Vedat Muriqi, autor de 16 goles antes de que arrancara el encuentro, no estaba siendo suficiente para escapar de la zona roja. Y ahora que acumula dos más, 18, tampoco.
Se notó desde el primer momento el cambio de técnico, pues los mallorquinistas dejaron atrás esa idea de juego directísimo y la sustituyeron por un fútbol mucho más asociativo, aunque sin ritmo ni profundidad. No parecía tener prisa el cuadro insular por ganar, como si estuviera en la situación de su rival, incapaz igualmente de generar a excepción de un tiro flojo de Víctor Muñoz a las manos del guardameta Leo Román.

Minutos después de que Rubén García inaugurara el apartado de tarjetas amarillas y provocara otra (a Pablo Torre, que se enfadó porque había tocado el esférico), un gravísimo error de Sergio Herrera dio pie al tanto de un Vedat Muriqi ubicado siempre en el lugar correcto. El fallido despeje de cabeza acabó en el pecho del delantero kosovar, que ni siquiera necesitó golpear de nuevo para adelantar a los suyos. El 0-1 llegó sin tirar a puerta.
Y pudo llegar la remontada
El meta burgalés firmó una buena parada luego en un testarazo de P. Torre, obligado a abandonar el campo por lesión en un inicio de segunda mitad con una mejor versión de Osasuna. Ante Budimir, que apenas estaba participando, lo intentó con un disparo que animó al público de El Sadar, consciente de que debía apretar algo más desde su posición, aunque los culpables del resultado no eran otros que los 11 elegidos por Alessio Lisci.
Si antes había anotado casi por accidente, esta vez lo hizo con pleno conocimiento: transición perfecta, balón a Muriqi, recorte sobre Galán y envío cruzado para colocar el 0-2 a la hora del choque y dejar el triunfo encarrilado. La posterior y controvertida expulsión del recién ingresado Jan Virgili en el 73', con Hernández Hernández impasible pese a las protestas del extremo, dio esperanzas a los locales, que tras sufrir la roja directa a Raúl García recortaron distancias por medio de Kike Barja (89').

En igualdad numérica de nuevo pero con muchos más espacios que cuando había 22 futbolistas sobre el verde, el cuadro rojillo ahogó al plantel comandado por Demichelis. Y en el 94' ocurrió lo que muchos presagiaban dada la falta de seguridad de la zaga visitante: Budimir recibió el cuero, se orientó a la perfección y lo puso en un lugar inalcanzable para Román. De forma inmediata, Sánchez tuvo en sus botas el 2-3, si bien el propio Ante y Moi también rozaron el tercero.
Jugador Flashscore del partido: Vedat Muriqi.
