Tuvo la primera mitad del Mallorca-Betis absolutamente de todo, deportiva y extradeportivamente hablando.
Lo más importante, que el susto de un aficionado verdiblanco en la grada de Son Moix se quedó en eso tras ser estabilizado por las asistencias médicas y trasladado al hospital. Luego, encontronazos varios, entradas fortuitas y golpes terribles. El más perjudicado, Samú Costa, que tuvo que marcharse con la rodilla izquierda sangrando tras una brutal entrada de Cardoso. No fue con intención, vale, pero el daño estaba hecho.
Y, por supuesto, entre interrupciones varias, hubo ocasiones y golazo. Un testarazo de Abdon Prats se estrelló en el travesaño. Un trallazo teledirigido de Altimira desde la frontal a la escuadra se convirtió en el 0-1 con el que llegamos al descanso.

Sin reacción
Los bermellones saben defender, lógico cuando Javier Aguirre es el entrenador. Pero igual que a un olmo no se le pueden pedir peras, al Mallorca no se le pueden pedir demasiados goles. Sólo Abdon Prats pareció capaz de poner algo de pólvora. Larin, por ejemplo, es una decepción absoluta. El canadiense, frustrado, la lió, parece que con el segundo entrenador, tras ser sustituido.
Durante toda la segunda mitad fue un querer y no poder. Con el Betis jugando tranquilo, confiando en la calidad de Isco para esconder la bola, y volcando su ofensiva por la izquierda, los baleares fueron incapaces de inquietar de verdad a Rui Silva.
Al final, una victoria con sabor europeo para los verdiblancos y una derrota que sigue sin escaparse de la zona baja de la tabla.

Jugador Flashscore del partido: Isco (Real Betis).
