Serios problemas para el Espanyol. El equipo que hace unos meses llegó a posicionarse incluso en Europa hoy está lejos de su mejor versión. El tema es central: la falta de acierto ha ocasionado una crisis colectiva importante. Los pericos acumulan tres derrotas en línea y las sensaciones no son buenas.
Los líos para los dirigidos por Manolo González se han reflejado en especial en enero: el equipo suma cinco partidos sin ganar, con un saldo de dos empates y tres derrotas. Las más recientes, frente a Valencia (con polémica, por un penalti en el descuento favorable a los chés) y con el Alavés, un rival directo en la pelea por la permanencia.
El tema de los resultados es alarmante: un punto de los últimos 15. El RCDE Stadium, que fue un fortín en la primera vuelta, ha perdido esa calma. Los pericos tienen trabajo por delante y el margen de error se reduce gracias a las últimas caídas.
