El Espanyol es el único equipo de LaLiga EA Sports que aún no ha visto portería. El primer examen fue ante un rival de sobra conocido, al cual se enfrentó durante el anterior curso en Segunda. Los blanquivioletas consiguieron el objetivo en la penúltima jornada e incluso se quedaron a un paso de conquistar el campeonato, honor que recaló finalmente en el Leganés. Los catalanes, sin embargo, se vieron obligados a competir en el playoff.
Manolo González tiene bastante trabajo por delante en este nuevo curso. El técnico, hombre de la casa, se ganó el derecho a seguir entrenando al equipo principal gracias a su buen hacer en el banquillo. En su contra, sin embargo, está el hecho de que no hay un gran contrato de por medio ni se trata de una apuesta firme por parte de la dirección deportiva, lo cual invita a pensar que la paciencia será más bien escasa si los resultados no acompañan.

La visita a Pucela no dejó un buen sabor de boca para los seguidores de una escuadra que ya encara el complicado examen ante la Real Sociedad, esta vez como anfitriones, con la misión de lograr al menos un empate para no viajar al Cívitas Metropolitano sin haber estrenado el casillero. Un oportuno tanto de Raúl Moro, que fue asistido por Amath Ndiaye, decidió el choque a favor del plantel liderado por Paulo Pezzolano.
Más allá de las incorporaciones -Alejo Véliz o Irvin Cardona-, lo cierto es que la gran esperanza para el gol es el canterano Javi Puado, una pieza fundamental en la vuelta a la categoría de oro. Sus 17 chicharros, uno de ellos en Copa del Rey, no se quedaron muy atrás respecto a los 22 que firmó Martin Braithwaite. El danés, quien no evitó el último descenso pese a firmar 10 dianas, hubiera sido una figura determinante de haber renovado.
