Se le complica al Getafe fichar en el mercado de invierno, algo que no agradará demasiado a un José Bordalás que ha reclamado refuerzos insistentemente en los últimos tiempos para tratar de mantener la competitividad de una plantilla sostenida con alfileres.
Todo se debe a que meses después de mandar a Christantus Uche (22) al Crystal Palace en el tramo final del pasado mercado estival para sanear su economía, el auditor que les lleva las cuentas a los madrileños ha decidido que los 20 kilos acordados por el traspaso no se pueden incluir en las cuentas definitivas presentadas a LaLiga al no estar todavía ingresados ni asegurados.
Y es que resulta que la operación del nigeriano, que permitió a los azulones inscribir a seis futbolistas en el último día de la ventana de transferencias veraniega, se cerró como una cesión con opción de compra por los 20 mencionados millones de euros que sólo se activaría si el futbolista jugaba 10 partidos esta temporada como titular.
El problema, para el auditor y LaLiga, llega ahora, que a falta de medio curso ven cómo el rol de Uche en el Palace es residual, habiendo participado hasta el momento nada más que en 11 partidos (sólo uno como titular). Por ese motivo, no consideran probable que el Getafe reciba el dinero y la competición ha decidido restringirle nuevamente la posibilidad de fichar.
Por tanto, los madrileños no cuentan con margen salarial y han decidido recurrir la situación ante el órgano de Control Económico de LaLiga, pero su recurso ha resultado desestimado y lo ha elevado a la siguiente instancia, el Comité Social de Recursos. En caso de que ese paso también les salga mal, el próximo paso sería acudir al Comité UEFA de la RFEF.
