Centro de datos del Oviedo-Villarreal
Ni el recibimiento de una afición volcada con los suyos ni la arenga de Santi Cazorla en el vestuario. El fútbol, como bien dijo Valdano, es un estado de ánimo, pero habría que añadir que es necesario sumar dosis de calidad para triunfar. Y el Oviedo, de eso, anda justito, lo que se nota más aún contra rivales como el Villarreal, que lucha por volver a la Champions.

El penalti y el repenalti
Si los ataques carbayones eran como fuegos artificiales, los del submarino amarillo tenían munición real. Así se vio en la primera aproximación de los visitantes, que acabó en penalti. Dani Calvo se pasó de imprudente ante Pépé. El VAR le cazó, que no un De Burgos Bengoetxea al que la nevera no le ha sentado bien. Penalti, pues, que lanzó Parejo y despejó Aarón Escandell. Pero de nuevo el VAR actuó al ver que Sibo había entrado en el área antes del lanzamiento. En la repetición de la pena máxima fue Pépé quien lo tiró para, esta vez sí, marcar el 0-1.
El duro golpe recibido por los asturianos no les impidió seguir con su plan de tener más posesión. Pero cada pérdida era una ocasión de oro para los de Marcelino –ex del Sporting–, muy cómodos a la contra, aunque sin demasiadas ganas de arriesgar. Entre uno que quería y no podía y otro que podía y no quería, al descanso se llegó sin más ocasiones reales de gol ni más modificación del marcador.

El Oviedo encuentra el camino
Tras la vuelta al césped, se vio otro Oviedo, creciendo en base a lo que proponía Thiago Fernández. El argentino fue el que habilitó a Nacho Vidal, que golpeó de volea en el segundo palo... pero Cardona se interpuso con todo para bloquear el disparo. No tardó mucho el cuadro local en insistir. Reina tuvo el empate cerquísima, mas Arnau Tenas demostró sus cualidades como cancerbero para sacar bajo palos con la rodilla y el pecho. La más clara para los azulones.
El Villarreal se las ingenió para incordiar a Escandell con un centro-chut de Gueye, aunque la incomodidad era notoria y tuvieron que seguir con el mono de trabajo para achicar aguas en su área. Pero tanto acumular hombres atrás tiene consecuencias. Como que pueda haber un rebote con tantas piernas por ahí. Eso ocurrió cuando Ilyas Chaira disparó y el balón fue desviado por Parejo en su intento de bloquearlo. 1-1 y 20 minutos aún por jugarse.
Entra Santi Cazorla
La 'calentura' que provocó en los aficionados la entrada al campo de su capitán, la leyenda Cazorla, se vio neutralizada por la lesión de Mouriño, al que pisó sin intención Javi López. El uruguayo se retorció de dolor y tuvo que ser sustituido. El ritmo y las revoluciones bajaron cuando el balón volvió a rodar sobre el césped. Le habían cortado el rollo al Oviedo y aprovechó el equipo cerámico para quitarse la presión y buscar la victoria, que pudo llegar con un cabezazo de Ayoze que tocó en el larguero y en la línea de gol, sin sobrepasarla.
A pesar del susto, no cesaron en su empeño los pupilos de Almada, conscientes de que el empate no les servía de mucho. Colombatto tuvo la victoria con un remate frontal sin oposición, pero casi mandó el balón a su Argentina natal. Al final, un 1-1 que deja al Real Oviedo con la permanencia más complicada aún. Está a seis de la misma, pero todavía con dos equipos más por delante. Su próximo partido, contra el Elche, sí parece ya una finalísima.

Jugador Flashscore del partido: Pépé (Villarreal).
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