Lamine Yamal se ha vuelto tan regular en su rendimiento que, cuando está por debajo de su nivel, eso se convierte en todo un acontecimiento. Ante el inesperado Lucas Hernández, cuyas estadísticas defensivas tampoco han sido extraordinarias (3 entradas ganadas de 3, 3 recuperaciones, 1 intercepción, pero también 5/11 en los duelos, 3 faltas cometidas y un error de colocación en el empate de Xavi Espart), el dorsal 10 catalán nunca pareció estar metido en el partido. La impresión visual puede resultar engañosa. Es cierto que el jugador catalán cometió un grave error en la salida de balón que propició el gol inicial de Désiré Doué, pero el contenido de su partido, además de su magnífico gol, deja clara su capacidad para aportar tanto en ataque como en defensa.
Para frenar a Lamine Yamal, Hernández buscó sobre todo impedir que su par se girara para quedar de frente al juego, lo que obligó al extremo a jugar de cara.
Marc Cucurella ¿será capaz de ofrecer una actuación similar? El lateral formado en La Masia no tiene el mismo físico que Hernández, que cuenta con reflejos de central y busca imponer la dureza en el duelo como primera opción ante un rival así. La ausencia de Jules Koundé, probablemente su mejor socio, debería permitir que Espart sea titular. Eso también apunta a una cierta compenetración, ya que ambos son de 2007 y jugaron juntos durante mucho tiempo en las categorías inferiores, hasta que Lamine Yamal ascendió al primer equipo, hace ya cuatro años.
Una de las fortalezas del PSG estuvo en cómo pobló su banda izquierda, con las aportaciones de Willian Pacho, Fabián Ruiz, Vitinha y Khvicha Kvaratskhelia antes de que este sufriera una grave lesión. ¿Tiene Real Madrid los mismos recursos para ayudar a Cucurella? El conjunto merengue recibe muchos disparos y depende en gran medida de Thibaut Courtois, que detiene todo lo que puede, una media de tres de cada cuatro. ¿Estarán lo bastante afinados los automatismos madridistas para limitar la influencia de un jugador que no deja de encarar, repetir esfuerzos y combinar con sus compañeros para desestabilizar a todo un bloque?
En una racha de 4 victorias consecutivas en todas las competiciones, los Vikingos han recuperado la confianza para afrontar este Clásico con energía. El desafío de Cucurella es enorme y el resultado de un partido que Real Madrid no puede perder bajo ningún concepto dependerá en gran medida de su actuación.
