Lo que tenía que ser un día especial para el técnico del Elche, nacido en Bilbao, con su familia y allegados en la grada y en el palco de San Mamés, y aficionado del Athletic, acabó con una imagen que no le deja en buen lugar. Nervioso por la derrota y por cómo se produjo, por un penalti en el minuto 89 que convirtió Guruzeta en el 2-1 final, Eder Sarabia no se contuvo en sus gestos ni en su enfado.
Cuando Valverde se acercó a saludarle después del partido, todo lo amigable que su colega había sido antes del inicio del encuentro se tornó en aspavientos y quejas de las que el entrenador de los leones se quiso alejar.
Luego, ninguno de los dos quiso hablar del asunto ante las cámaras, pero estas registraron cómo Sarabia parecía recriminarle algo, agarrándole el brazo mientras Valverde quería huir de esa bronca que el del Elche no pretendía acabar pronto.
Por lo que parece, el entrenador ilicitano no acabó nada contento con la decisión arbitral de conceder un penalti que, en su opinión, no fue tal y terminó costándole la derrota en un escenario en el que sueña entrenar algún día. Aunque su imagen ante los athleticzales no ha quedado demasiado bien después de este episodio.
