Se abre una etapa completamente nueva para el fútbol italiano, marcada por una doble despedida que certifica la profundidad de cambio que vive la Federación. Tras la renuncia de Gabriele Gravina a la presidencia de la FIGC, ha llegado también la decisión de Gianluigi Buffon, que deja el cargo de jefe de delegación de la selección nacional.
El ex portero de la azzurra se ha despedido a través de las redes sociales, explicando el significado de su decisión tras la eliminación ante Bosnia.
"Me pidieron que esperara..."
"Presentar mi dimisión un minuto después del final del partido contra Bosnia era un acto impulsivo que me salía del alma. Espontáneo, como las lágrimas y ese dolor en el corazón que sé que comparto con todos vosotros. Me pidieron que esperara para que todos pudieran reflexionar con calma. Ahora que el presidente Gravina ha decidido dar un paso al costado, me siento libre de hacer lo que considero un acto de responsabilidad. Porque, aunque estoy convencido de que he aportado mucho en cuanto a espíritu y grupo junto a Rino Gattuso y todos los colaboradores, en el escaso tiempo que tuvimos con la selección, el objetivo principal era devolver a Italia al Mundial. Y no lo hemos conseguido.
Es justo dejar a quienes vengan después la libertad de elegir a la persona que consideren más adecuada para ocupar mi puesto. Representar a la selección ha sido para mí un honor y una pasión que me acompaña desde niño. He intentado desempeñar mi función con toda mi energía, prestando atención a todas las áreas para ser un nexo de unión, de diálogo y de sinergia entre las distintas categorías juveniles. Junto a los responsables, he tratado de estructurar un proyecto que, partiendo de los más jóvenes, llegue hasta la selección sub-21.
Todo ello para repensar la forma en la que se forman los talentos del futuro equipo absoluto. He pedido y conseguido la incorporación de unas pocas figuras clave, con gran experiencia, que junto a las competencias ya presentes, están impulsando estos cambios necesarios con una visión a medio y largo plazo. Esto porque creo en la meritocracia y en la especialización de los roles. Corresponderá a quien le toque juzgar el acierto de estas decisiones. Me llevo todo en el corazón, agradecido por el privilegio y el aprendizaje que, incluso en este doloroso final, me deja esta intensa experiencia. Forza Azzurri siempre".
