El partido número 148 como internacional con los Dragones, que están en el puesto 66 de la clasificación FIFA, es posiblemente el más importante de una larga trayectoria con su selección que arrancó en junio de 2007. Y también puede ser el último, en caso de eliminación de los balcánicos.
Después de haber marcado un providencial tanto del empate en la recta final de la semifinal de la repesca, el jueves ante Gales (1-1 y luego triunfo bosnio por 4-2 en penaltis), Dzeko puede confirmarse como leyenda de su país si conduce a su país al Mundial 12 años después del debut nacional en Brasil 2014 y deja fuera a la histórica Italia, que también lleva desde esa misma edición sin jugar el máximo torneo del fútbol.
"Para mí, ninguno de los dos equipos puede considerarse favorito en esta final (de una de las repescas europeas). Podemos conseguir el billete", confió el viernes en Cardiff.
"Sería algo muy grande no solo para mí, también para la nueva generación que está emergiendo en nuestro equipo", estimó.
Como en casa
Edin tiene una ventaja clara: conoce muy bien a sus adversarios.
Gran parte de su carrera ha sido en clubes italianos e incluso ha compartido vestuario con varios de los jugadores importantes de la actual selección italiana: con Gianluca Mancini y Riccardo Calafiori cuando jugó en la Roma entre 2015 y 2021, con Federico Dimarco, Nicolo Barella y Alessandro Bastoni cuando lo hizo con el Inter de Milán (2021-2023) y con Moise Kean en su etapa en la Fiorentina (2025).

Esa última experiencia en la Serie A solo duró unos meses, antes de pasar en enero al Schalke 04, de la segunda división alemana, pero la huella de Dzeko en Italia es innegable.
En Roma se casó con Amra y sus cuatro hijos nacieron en Roma y en Milán. Su esposa aún vive en Florencia con sus hijos, mientras Dzeko juega en el club de Gelsenkirchen (Alemania) y hace viajes frecuentes a la Toscana para estar con su familia.
E. Dzeko habla perfectamente italiano y está representado por una agencia italiana, World Soccer Agency, la misma que lleva a Kean o Calafiori.
"Punto de referencia"
Miralem Pjanic, excompañero suyo en la selección bosnia y que también pasó mucho tiempo en Italia (AS Roma entre 2011 y 2016, Juventus entre 2016 y 2020), no duda ni por un segundo de su capacidad para marcar la diferencia a pesar de su edad y de los 120 minutos que jugó el jueves en Gales.
"Es nuestro punto de referencia definitivo, el que desbloquea las situaciones, incluso las más difíciles", declaró Pjanic al principal diario deportivo italiano, La Gazzetta dello Sport.
"Todavía puede marcar la diferencia él solo por su inteligencia como futbolista, sin importar su edad", añadió.
Las estadísticas refuerzan su tesis: con su gol ante Gales, el sexto en esta fase clasificatoria al Mundial 2026, Edin Dzeko encadenó el 20ª año marcando al menos un tanto para su equipo nacional.
Acumula ahora 31 dianas en fases de clasificación al Mundial. En Europa, solo el portugués Cristiano Ronaldo (41 goles en 52 partidos) y el polaco Robert Lewandowski (35 goles en 45 partidos) presentan mejores números.
Si Bosnia logra la hazaña el martes la fiesta será total en su país: "La última vez que nos clasificamos, las celebraciones duraron días y fue espectacular, será igual esta vez", se ilusionó el veterano ariete a finales de 2025.
