Laterales jugando con perfil invertido para aportar más en la creación, marcaje hombre a hombre en defensa para recuperar rápido el balón, controlarlo y evitar el desgaste físico en medio de partidos disputados a altas temperatura, pelotas cruzadas como armas ofensivas...
Presión alta, fútbol vertical y directo, con pases largos y transiciones rápidas, y sin un clásico 10, una función que suele estar en los pies, ahora, de los interiores de primera línea, son algunas de las tendencias que deben reproducirse en la primera Copa del Mundo de 48 selecciones.
Especialistas del Grupo de Estudio Técnico (GET) de la FIFA para el Mundial 2026, que se disputará del 11 de junio al 19 de julio, estiman que la cita máxima del balompié replicará estos modelos que se han asentado principalmente en la popular liga inglesa en los últimos años.
Pero también creen que habrá nuevos aportes.
"Siempre vemos innovaciones, este Mundial seguro no será la excepción", dijo Tom Gardner, responsable de Perspectivas del Rendimiento Futbolístico de la FIFA, el lunes en una reunión virtual con periodistas, incluido un reportero de la AFP.
¿Estrategias a lo Luis Enrique?
En ediciones pasadas, los Mundiales fueron palco de transformaciones tácticas, como los laterales incisivos y los cinco 10 de Brasil en México 1970 o la función de líbero del portero colombiano René Higuita en Italia 1990.
Fundado al menos desde 1863, el fútbol aparenta no tener mucho más espacio para las sorpresas.
Pero en los últimos años dos entrenadores españoles, Pep Guardiola y Luis Enrique, han revolucionado el deporte más popular con estrategias defensivas y ofensivas inspiradas en otros deportes, como el rugby o el waterpolo.
Sin embargo, la puesta en marcha de estas maniobras son el producto de mucho tiempo de trabajo, un privilegio que los seleccionadores no tendrán en el torneo que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá.
"Rotaciones (tácticas) como las del PSG seguramente no se verán por falta de tiempo de trabajo", consideró el exdelantero danés Jon Dahl Tomasson, miembro del GET.
Para el exatacante del AC Milan y el Feyenoord es esperable que las selecciones "grandes" aprovechen la calidad de sus jugadores y marquen individualmente -y no en zona- a sus rivales considerados chicos para recuperar rápido la bola.
"Al recuperar el balón, se impone el ritmo y se descansa un poco" en medio de partidos que se jugarán en pleno verano, afirmó. El adversario, entonces, enfrentaría mayores dificultades al acumular más cansancio frente a contendientes de mayor talento.
Balón parado y pausas de hidratación
En la campaña 2025-2026, los goles a balón parado, especialmente en los córners, dieron que hablar en boca del Arsenal del técnico español Mikel Arteta.
La fórmula tiene cerca a los Gunners de conquistar su primer título liguero en 22 años y en la final de la Liga de Campeones de Europa, que jugará contra el PSG de Luis Enrique el 30 de mayo en Budapest.
El exmediocampista brasileño Gilberto Silva, parte del plantel que ganó la última Premier League del Arsenal en 2004, considera que la estrategia anteriormente no era tan usada porque entonces el fútbol era de "más elaboración".
"No será un arma secreta (en el Mundial), pero sí un arma para el equipo que la sepa usar", afirmó Silva, también miembro del GET, aunque matizó que el método puede no ser protagónico en Norteamérica por la falta de tiempo de trabajo de las selecciones.
Lo que cree que será de gran ayuda para los planteamientos tácticos de los entrenadores es la pausa para hidratación de tres minutos que se realizará en el minuto 22 de cada tiempo.
La medida se implementará por primera vez en en todos los partidos de la Copa del Mundo, sin importar las condiciones meteorológicas, como parte de una iniciativa para proteger a los jugadores, según la FIFA.
"Pueden ser un momento táctico especial para los técnicos", afirmó Silva. "Ahora tienen dos oportunidades más, aparte del intermedio, para hacer cambios. Es una gran ventaja si tienen que cambiar algo para mejorar su juego".
