A pesar de la esperada agitación en el mercado de fichajes, que se ha convertido en una constante en el oeste de Londres últimamente, los Blues han ganado los tres partidos disputados hasta ahora.
Arrancaron la Premier League con una victoria a domicilio por 2-3 ante uno de sus vecinos, el Fulham, antes de imponerse en un emocionante duelo de siete goles frente al Brighton.
Entre esos dos encuentros, sumaron un triunfo por 2-0 en la Carabao Cup ante el Luton Town, lo que ya le ha dado a Alonso cierto margen respecto a la presión que, sin duda, habría recaído sobre sus hombros desde el primer momento.
Por supuesto, los resultados son solo uno de los factores que harán exitosa su etapa, aunque uno muy importante.
Otro asunto que debe gestionar el técnico es el vestuario, tento en lo que se refiere a la mezcla de personalidades como a mantener a todos los jugadores satisfechos.
El equilibrio en el vestuario debe ser el adecuado
De esos dos aspectos, el primero debería ser alcanzable gracias a que cualquier entrenador que llega suele querer incorporar a sus propios futbolistas para moldear el equipo dentro y fuera del campo, aunque fichar a jugadores que rompan ese equilibrio es una receta segura para el desastre.
Suponiendo, por tanto, que X. Alonso ha dado con la tecla en cuanto al equilibrio, la cuestión pasa a ser cuántos jugadores llaman a su puerta porque no tienen minutos.
Un buen ejemplo es el joven Estevao.
Fuera de los planes
El atacante brasileño ha marcado ocho goles y repartido tres asistencias en sus 38 partidos con el club hasta la fecha, incluyendo un golazo en la Champions League ante el Barcelona.
Antes de que una lesión truncara su temporada 2025/26 de forma prematura, estaba mostrando el nivel que el club esperaba cuando lo fichó. Sin embargo, desde que ha estado fuera, el equipo ha tomado otro rumbo con la llegada de Xabi.
En Brasil ya han surgido informaciones que apuntan a que el jugador ha confesado a su entorno que no cree que vaya a tener muchos minutos con el técnico español, y que buscará forzar su salida en enero si se confirma esa situación.
Su convencimiento parte del hecho de que su posición preferida en el centro del campo ahora será ocupada por Cole Palmer o Morgan Rogers, lo que deja al ex del Palmeiras peleando con Pedro Neto por el puesto en la banda derecha.
El físico puede ser un problema
Para que el atacante de 19 años triunfe ahí, necesita ser más fuerte físicamente, y quizá esa no sea precisamente su mayor virtud.
Aunque ya ha demostrado que puede adaptarse al fútbol físico inglés, no es un jugador que disfrute del contacto, y si Xabi Alonso sigue apostando por los dos ingleses en el centro, como ha hecho hasta ahora en la Premier League, las opciones de Estevao se reducen si no está dispuesto a jugar en otra posición.

El Chelsea ya ha demostrado en el pasado que no tiene una lealtad especial hacia sus futbolistas, con todo el respeto, y nadie en la plantilla está a salvo de ser vendido si llega una oferta que convenza a los propietarios.
Si Estevao piensa que dejando caer mensajes en los medios va a conseguir lo que quiere, probablemente se equivoca. Además, está el tema de la edad.
Tiene tiempo de sobra para crecer
Por muy bueno que sea el internacional con la Canarinha, no cumplirá 20 años hasta el próximo abril, así que realmente tiene margen de sobra para convertirse en el jugador que el Chelsea pensó que fichaba cuando pagó 29 millones de libras (casi 34 millones de euros) por él con solo 17 años.
Quizá el futbolista debería recordar que otro talento sudamericano, Lionel Messi, tampoco explotó realmente hasta tener una edad similar a la suya, y su progresión, sobre todo en su primera temporada con el primer equipo del Barça, fue muy gradual.
El tolosarra ya ha demostrado su inteligencia como entrenador, y pocos dudan de que logrará tanto éxito en los banquillos como lo hizo sobre el césped.
Si mantiene a Estevao como suplente, tendrá una razón perfectamente lógica para ello, y las amenazas de marcharse por falta de minutos no van a sentar bien al técnico vasco.
Lo más sensato para el jugador sería tener paciencia en Stamford Bridge y aprender de uno de los mejores que ha dado el fútbol moderno.
Cuando el chico esté preparado para dar el salto, Alonso será el primero en darle la oportunidad.
Hoy en día, demasiados futbolistas quieren todo demasiado rápido, y Estevao debe ser lo suficientemente maduro para entender que, si no quiere acabar siendo solo una estadística más y no una estrella mundial, su tiempo en el banquillo puede ser una inversión muy valiosa.
