Los londinenses saben, sin embargo, que incluso a estas alturas, si caen ante el Burnley el lunes por la noche o ante el Crystal Palace en su último partido de la campaña, el Manchester City estará allí para aprovecharse, aunque el Bournemouth, en su penúltimo encuentro, no será un rival fácil.
Una victoria coloca al Arsenal en cabeza
Por lo tanto, el partido contra los Clarets adquiere una enorme importancia para Mikel Arteta y su equipo, ya que, en caso de ganarlo, todo lo que no sea una victoria del City contra los Cherries significará que el Arsenal será campeón.
Alos Gunners sólo les queda el consuelo de haber perdido un partido de Premier League contra el Burnley, en diciembre de 2020, y de haber empatado cuatro y ganado catorce de sus enfrentamientos anteriores contra el equipo de Turf Moor.
Además, el Arsenal ha ganado los 10 partidos que ha disputado en la era Premier League contra equipos ya descendidos, y el Burnley nunca ha marcado más de un gol en sus 19 enfrentamientos contra los del norte de Londres, el mayor número de encuentros que un equipo ha jugado contra un mismo rival sin marcar más de 2 goles.
También han pasado 16 años desde la última vez que los Gunners perdieron un partido de la máxima categoría contra un equipo ascendido, y desde aquella derrota ante el Newcastle en noviembre de 2010, los Gunners han ganado 39 de esos encuentros, y empatado los otros cinco.
Una victoria del Burnley en 27 partidos de liga
Para que nos hagamos una idea de la mala racha que lleva el Burnley esta temporada, sólo ha ganado uno de sus 27 últimos partidos de liga, con 18 derrotas y ocho empates, lo que significa que sólo ha sumado un punto más que en sus 10 primeros encuentros de la temporada 25/26.
Solo en 2014/15 (vs Aston Villa) y en 2019/20 (vs Norwich City) han ganado también su último partido fuera de casa en una temporada de Premier League.
Dado que el Arsenal solo ha perdido un último partido en casa en las últimas 28 temporadas (contra el Aston Villa en 2010/11), va a ser muy difícil para los Clarets revertir estas estadísticas.
Por no mencionar que el equipo de Arteta ha mantenido su portería a cero en 16 partidos que ha ganado esta temporada, siete de ellos por 1-0 (sólo en 1998/99 ganó más (nueve) por ese marcador).
Gyokeres podría hacer historia
Viktor Gyokeres ha protagonizado un gran comienzo goleador en su carrera con los Gunners, aunque su juego en general necesita algo de trabajo.
Ha anotado nueve de sus 14 goles en la Premier League en el Emirates Stadium, y si marca otro contra el Burnley, entrará en un grupo muy selecto.

Sólo Thierry Henry y Alexander Lacazette (ambos con 11) y Olivier Giroud (con 10) han marcado 10 o más goles en casa en su temporada de debut con el club.
¿Doblete... o nada?
La última vez, los Gunners fueron los afortunados receptores de una revisión del VAR en el tiempo añadido, que privó al West Ham de la posibilidad de sumar un punto en su lucha por la permanencia.
Leandro Trossard había marcado el gol decisivo, asistido por Martin Odegaard, que en aquella ocasión era suplente.
Es importante tenerlo en cuenta, ya que a lo largo de la presente campaña, los suplentes han marcado o asistido 17 goles, la mayor cifra de la máxima categoría esta temporada.
En esencia, este partido es el primero de tres para los Gunners, que podría definir a este grupo de individualidades.
Si ganan los tres, el Arsenal se proclamará campeón de la Liga de Campeones por primera vez en su historia, pero si se quedan sin ningún trofeo de plata, volverán a surgir preguntas sobre el carácter y la mentalidad de la plantilla.
Ben White está descartado para esta temporada, y Arteta tampoco podrá contar con Mikel Merino. Jurrien Timber y Riccardo Calafiori afrontan pruebas de aptitud a última hora, pero ambos tienen un 25% de probabilidades de participar en el partido, por lo que tal vez sea mejor que se queden fuera.
Por parte del Burnley, Josh Cullen y Jordan Beyer están definitivamente descartados, y el técnico interino Mike Jackson tendrá que decidir a última hora si incluye o no a Hannibal Mejbri.

