Tras encadenar cuatro derrotas consecutivas en todas las competiciones, que supusieron la eliminación de los Blues de la Champions League, el parón internacional ha llegado en el momento ideal para Rosenior, justo cuando la presión sobre el técnico inglés va en aumento.
Los Blues ocupan la sexta posición en la tabla de la Premier League, pero solo están a un punto del quinto, el Liverpool, tras la derrota de los Reds ante el Brighton.
Si sufren otra derrota en su próximo partido de liga frente al Everton, el club podría caer hasta la octava plaza, alejándose aún más de la lucha por el título, algo que muchos esperaban al inicio de la temporada.
Pese a la mala racha, el Telegraph informa que el Chelsea no tiene previsto revisar formalmente el trabajo de Rosenior antes del verano de 2027 y no contempla realizar cambios al término de la presente temporada.

Esto significa que la directiva no planea destituirle a corto plazo y le dará un año más para intentar revertir la situación de un equipo que está rindiendo muy por debajo de lo esperado.
Rosenior, que llegó al cargo en enero tras la salida de Enzo Maresca, se siente respaldado en el puesto a pesar de los rumores que apuntan a que está cerca de ser despedido por una directiva que en los últimos años no ha tenido piedad.
Por primera vez desde septiembre de 2023, el Chelsea ha encadenado tres partidos seguidos sin marcar y su última portería a cero en la Premier League fue el 17 de enero.
Rosenior debe solucionar estos problemas durante el próximo año o se arriesga a ser destituido cuando llegue la revisión de su rendimiento, en lo que será un reto complicado para el exentrenador del Hull City.
