Lejos de calmarse las aguas tras la reapertura del estadio de Vallecas, la entidad de la franja ha responsabilizado de este episodio de violencia a la Comunidad de Madrid en un duro comunicado en sus redes sociales.
"Estas imágenes son la consecuencia evidente del odio sembrado y revelan cómo se entiende la colaboración público privada de la que habla el señor Consejero. Es un acto más de la campaña de acoso, extorsión e intimidación que están sufriendo nuestro presidente y su familia y por ende todo el Rayo Vallecano de Madrid desde el pasado 28 de julio", señala la publicación del club.
Desde el Rayo consideran que este acto, como el ocurrido hace unos días con la estatua del oso y el madroño, es consecuencia "de cuando los servidores públicos colaboran y tienen convivencia con grupos ultras".
La entidad vallecana ya ha denunciado el asalto a su estadio a las autoridades pertinentes, indicando que el lunes entregará las imágenes de las cámaras de seguridad del estadio.
