Un Olímpico eufórico y vibrante fue el escenario del duelo entre la Roma y la Juventus, dos aspirantes a clasificarse para la próxima Champions League. Y quien salió mejor fue precisamente el conjunto giallorosso: Pisilli remató con la derecha y Perin se estiró para sacar el balón de la escuadra, mientras que en el rechace Pellegrini no logró precisar su disparo.
La Juventus intentaba responder, pero se mostraba algo imprecisa. En una contra con Cambiaso, Yildiz y Jonathan David no supieron aprovechar la superioridad numérica, y poco después Yildiz disparó alto desde la frontal. Quien no dejaba de correr era el incansable Malen, que primero fue frenado por Kalulu y luego por Perin, tras una dejada de Mancini. Más tarde, Bremer salvó ante el holandés con una gran estirada.

La obra maestra de Wesley
Sin embargo, los visitantes no se quedaban de brazos cruzados y se acercaban con peligro gracias a un cabezazo de McKennie que salió rozando el palo. Poco después, Cristante bloqueó a Conceição en el área, cortando una buena contra iniciada por Yildiz. En la otra portería, tras un centro desde la derecha, Cristante remató de cabeza pero no encontró portería tras anticiparse a Kelly en el primer palo.
En el minuto 36 llegó el magnífico gol de Wesley: asistido por Pisilli, el brasileño apareció libre por la izquierda, controló el balón y sacó un disparo con rosca imposible para Perin, adelantando así a la Roma. En el tramo final de la primera parte, la Juventus intentó reaccionar antes del descanso: Yildiz avanzó por la mediapunta pero resbaló en el momento clave; aun así, el balón llegó a David, que remató alto por encima del larguero.

Golpe de Conceiçao y respuesta giallorossa
Los bianconeri no se rendían y, dos minutos después de comenzar la segunda parte, igualaron el marcador con una volea espectacular de Conceiçao, que encontró el hueco en la escuadra contraria y mandó el balón al fondo de la red con potencia y precisión. Una genialidad que respondía a la de Wesley, en un duelo de talento de habla portuguesa, aunque con matices diferentes.
El partido era vibrante y el ritmo no dejaba de aumentar. En el minuto 54, los giallorossi volvieron a ponerse por delante: tras un centro desde la derecha de Pellegrini, Mancini no llegó, pero el balón le cayó a Ndicka, que remató de volea y batió a Perin desde muy cerca. Recuperada la ventaja, el equipo local también recuperó la confianza en su juego.
Boga responde a Malen
Con el paso de los minutos, el dinamismo de los de Gasperini iba en aumento y, en el centro del campo, la mayoría de los duelos eran ganados por Cristante y sus compañeros. En el minuto 65 llegó el golpe que parecía definitivo definitivo: Koné filtró un pase para Malen, que en profundidad dejó atrás a Kelly y la picó por encima de Perin para sentenciar el partido, confirmando su gran estado de forma.
La última media hora transcurrió con los capitalinos controlando el juego y los visitantes sin ideas para cambiar el resultado. Después, el recién ingresado Zhegrova centró desde la derecha, con Celik incomodando a Yildiz en el salto: el balón cayó a los pies del también recién entrado Boga, que remató de volea y batió a Svilar en el primer palo.
En el último suspiro
La Juve sentía la obligación moral de intentarlo y, en los últimos minutos, se lanzó al ataque buscando romper sobre todo por las bandas. Sin embargo, Wesley defendió bien ante Zhegrova, demostrando también gran eficacia en defensa. El kosovar probó suerte desde lejos, pero sin fuerza ni colocación.
Los últimos intentos juventinos llevaron la firma de Boga y Yildiz, que por la izquierda buscaban la chispa para igualar. En el minuto 93, una falta lateral lanzada por Zhegrova cayó al área, donde el recién ingresado Gatti actuó como delantero centro y remató con fuerza para batir la portería y firmar el 3-3 definitivo. Un resultado muy amargo para los giallorossi, que rozaron la victoria durante más de media hora.

Jugador Flashscore del partido: Niccolò Pisilli (Roma).
