La Fiorentina insistió, creó peligro y se toó una y otra vez con el muro de la Cremonese… y, por momentos, también con sus propios errores. Fue un partido completamente dominado, con 22 remates y una sensación de superioridad inédita en este inicio de temporada.
Sin embargo, como tantas veces, faltó acierto de cara a portería y algo de fortuna. La Viola parecían condenados a dejar escapar su segunda victoria de la temporada, frenando de nuevo su desesperada carrera y manteniéndose en el último puesto. Pero en el momento clave llegó la jugada que lo cambió todo: en el 91’, Kean estuvo atento y dio a los suyos tres puntos vitales, que permiten alcanzar a Verona y Pisa y acercan a la Fiorentina a solo tres puntos de la salvación.

Obstáculo VAR
Ya en el minuto cinco, la Fiorentina recuperó el balón en campo rival, Fagioli probó con la zurda pero Audero estuvo seguro y blocó sin problemas. Fue la primera muestra de un guion que se repetiría a menudo.
El equipo de Vanoli siguió insistiendo, sobre todo por las bandas. Ranieri puso un pase largo perfecto, Parisi ganó la posición y de cabeza estrelló el balón en el larguero: el Franchi se puso en pie, sentía que el partido estaba bajo control.
A la media hora llegó la jugada que parecía poder cambiar el rumbo del partido. Un choque en el área entre Baschirotto y Piccoli, La Penna señaló penalti entre las protestas de los grigiorossi. Sin embargo, el VAR llamó al árbitro al monitor y, tras revisar la acción, cambió la decisión: se señaló un agarrón de Piccoli al defensor, penalti anulado. Una decisión que dejó muchas dudas, sobre todo por la revisión en el campo.
La tensión subió de inmediato. Pocos minutos después, una falta de Payero sobre Dodô provocó una tangana que involucró a los banquillos y a varios jugadores: el árbitro expulsó a dos miembros de los cuerpos técnicos y el ambiente se volvió tenso y eléctrico.
En los seis minutos de añadido, la Fiorentina buscó el asalto final. En el 45’+5’, Guðmundsson encaró, recoetóy disparó cruzado: Audero volvió a responder, despejando con los guantes. Fue la última imagen de una primera parte de dominio absoluto en el juego, pero sin reflejo en el marcador.
Forcing sin premio, luego entra Kean
La historia se repitió en la segunda parte: la Fiorentina mantuvo la presión alta e intentó aprovechar las bandas para colgar balones peligrosos al área rival. Un sistema eficaz para dominar a una Cremonese en apuros, pero insuficiente para romper su defensa, gracias a la concentración de los zagueros visitantes.
Hacía falta un destello de los locales, y Vanoli buscó ese revulsivo con los cambios: el recién llegado Solomon, ex del Villarreal, y el recuperado Gosens. Este último intentó sorprender con un zurdazo potente desde la frontal, pero centrado, y Audero blocó sin problemas, manteniendo el 0-0.
En la otra portería, la Cremonese estuvo cerca de dar la sorpresa en el 82’: una falta lanzada por Vasquez al área se convirtió en un disparo peligroso que obligó a De Gea a una gran intervención para evitar el gol. La Fiorentina respondió de inmediato, subiendo aún más el ritmo: todo el equipo se volcó al ataque y Vanoli dio entrada en el 85 a Kean y Nicolussi Caviglia para buscar la victoria.
Y fue precisamente el delantero quien revolucionó el final del partido: en el 91’, Kean aprovechó un rechace de Audero tras un cabezazo de Fortini, marcó el 1-0 y hizo estallar el banquillo. Una acción que dio a la Fiorentina tres puntos vitales y un final de infarto, rompiendo por fin la racha de decepciones y acercando al equipo a la zona de salvación.

Jugador Flashscore del partido: Audero (Cremonese).
