Aunque la victoria del domingo del Inter ante la Roma (5-2) no había elevado la intensidad del duelo entre el Nápoles y el Milan, el partido entre el tercero y el segundo seguía teniendo mucho en juego. Al inicio en el estadio Maradona faltaban no sólo el ausente sin justificación Lukaku, sino también Hojlund, que era baja por un virus intestinal. Por parte visitante, tanto Leao como Pulisic comenzaban en el banquillo.
En el Nápoles, Giovane actuaba como delantero centro, una solución experimental pero obligada, apoyado por McTominay y De Bruyne. En el conjunto rossonero, Rabiot era el más activo en los primeros minutos, moviéndose constantemente en el mediocampo. Al minuto 12, la primera jugada de peligro la firmaba Modric, que por la derecha superaba con clase y velocidad a cuatro rivales, provocando una falta y la amarilla para Buongiorno.

Defensores duros
En esa misma jugada, Pavlovic se anticipaba muy bien a su compatriota Milinkovic-Savic, que quedaba descolocado. Sin embargo, el remate de cabeza del central serbio no encontraba portería y todo el estadio napolitano respiraba aliviado tras el susto. Incansable, Pavlovic volvía a aparecer poco después con una internada en el área, aunque se enredaba al rematar.
La respuesta llegaba por parte de Spinazzola, muy inspirado. El carrilero de Umbria recortaba hacia el centro desde la izquierda y probaba un disparo rápido y colocado desde fuera del área, rozando la escuadra contraria. Con el paso de los minutos, Fofana ganaba confianza en el centro del campo y recuperaba un balón para lanzar a Nkunku, cuyo zurdazo se iba desviado. Poco después, Pavlovic se lucía con una recuperación espectacular ante Giovane, que había sido habilitado en profundidad por Olivera y veía su disparo bloqueado en el último momento.
Chispazos
En la segunda mitad, el delantero brasileño fue ganando confianza, como se vio en un contragolpe en el que, a los cinco minutos de la reanudación, soltó un disparo potente que sólo un gran Maignan evitó que acabara en gol. De Bruyne también fue creciendo con el paso del tiempo, mostrando calidad en la circulación y ofreciéndose en profundidad para un centro peligroso desde la izquierda.
Allegri daba entrada a Athekame y Giménez por Saelemaekers y Fullkrug para refrescar a los suyos, que en el primer cuarto de hora tras el descanso habían mostrado signos de cansancio. Por su parte, Conte apostaba por Alisson Santos en lugar de Giovane, colocando a McTominay como falso nueve. De la primera acción de peligro del brasileño nacía un córner en el que Maignan primero despejaba como podía y luego atrapaba sobre la línea el disparo de Anguissa hacia su propia portería.

Destello de Politano
En el Milan, Pulisic entraba por Nkunku a un cuarto de hora del final, mientras que en el Nápoles Politano sustituía a Spinazzola, desplazando a Miguel Gutiérrez a la izquierda. Y fue precisamente desde ese costado donde nació el gol del triunfo napolitano: Alisson encontraba a Olivera, que llegaba hasta la línea de fondo y centraba al área. De Winter tocaba el balón, que caía en los pies de Politano, cuyo remate de volea fue potente e imposible para Maignan.

Molesto por el gol encajado, Allegri daba entrada a Leao y Loftus-Cheek para buscar el empate en los últimos minutos. En un centro de Athekame, Giménez remataba de cabeza pero sin encontrar portería. El tramo final fue todo del Milan, moviendo el balón de banda a banda. En una jugada dividida en el área, Pulisic molestaba a Leao, cuyo disparo salió desviado. Fue el último intento de los rossoneri, que se apagó con la celebración en el Maradona. Ahora el Nápoles es segundo en la clasificación.
Jugador Flashscore del Partido: Matteo Politano (Nápoles).
