Romelu Lukaku ha sido el último en se sumarse a una plantilla en la que también estarán Mason Greenwood, Nathan Aké, Vedat Muriqi y Sidiki Cherif; todos futbolistas que han dejado una de las cinco grandes ligas europeas para probar suerte en el campeonato turco.
Salah encabeza la llegada de estrellas a la Superliga
No son los únicos, por supuesto, ya que el Besiktas ha fichado a Leandro Trossard procedente del Arsenal, a Dusan Vlahovic libre tras su etapa en la Juventus, a Alexander Nubel del Bayern Múnich y Kassoum Outtara del Mónaco.
El Trabzonspor, quizá para sorpresa de muchos, se ha hecho con el fichaje estrella: Mo Salah. Por su parte, el Galatasaray habría presentado una oferta cercana a los 45 millones de euros por el extremo del Arsenal Gabriel Martinelli.
Al igual que Trossard, el brasileño no ha logrado adueñarse del puesto de extremo izquierdo bajo las órdenes de Arteta, quien ha rotado habitualmente a ambos en las últimas temporadas.
Ahora, aparentemente fuera de los planes, Martinelli debe tomar una decisión. A diferencia de muchos de sus compañeros, sigue teniendo solo 25 años y mucho que aportar a clubes de las grandes ligas europeas, aunque la Superliga turca también es una opción a considerar.
A Martinelli le costará revertir la decisión de Arteta
Sin otras ofertas sobre la mesa, la situación no le deja mucho margen de maniobra. Si el atacante no acepta la idea de salir que le plantea el entrenador, aunque Mikel no esté buscando activamente su venta, el internacional con la Canarinha podría vivir unos meses complicados hasta que se abra el mercado de fichajes en enero.
Que un jugador prefiera quedarse y pelear por su puesto no es algo nuevo, y de hecho es digno de elogio. Sin embargo, la realidad es que cuando un club deja entrever que un futbolista está disponible, suele ser el final de su etapa en ese equipo.
El orgullo profesional suele llevar a que el jugador no se rinda fácilmente, pero solo en casos muy excepcionales -Harry Maguire en el Manchester United es un ejemplo- los futbolistas logran recuperar su sitio en el once inicial y hacer que el club reconsidere su estrategia.
En la 2025/26, G. Martinelli disputó 53 partidos con los del norte de Londres en todas las competiciones, marcando 11 goles y repartiendo siete asistencias.
Grandes cifras de goles y asistencias pese a la falta de minutos
Ese registro fue idéntico al de Bukayo Saka, quien jugó casi 1.000 minutos más, y solo Viktor Gyökeres superó esa cifra.
De hecho, entre los jugadores del Arsenal que disputaron 50 o más partidos en la 25/26, el sudamericano fue el que menos veces salió de titular (25) respecto a sus compañeros.
Sus 11 contragolpes fueron el segundo mejor registro de toda la plantilla gunner, solo superado por Saka, el único otro jugador del Arsenal que alcanzó los dobles dígitos en este apartado.
Tanto en precisión de tiro (54%) como en porcentaje de conversión (16,67%), Gabriel Martinelli puede estar satisfecho de haber estado entre los mejores en otra estadística.
Incluso sus 27 remates a puerta fueron el tercer mejor dato entre los jugadores del Arsenal.
Debilidades
Quizá su juego asociativo es lo que más le ha penalizado, ya que su porcentaje de pases completados (78,96 %) fue de los más bajos del equipo.
En un equipo que basa su juego en pases cortos y progresivos, la dificultad para conectar con un compañero nunca iba a convencer a Mikel Arteta.

Ganar solo el 40,81 % de sus duelos individuales por el suelo lo situó casi en la parte baja de la plantilla, solo por delante de Gabriel Jesus y Ethan Nwaneri, quienes apenas tuvieron oportunidades para destacar.
Solo intentó 18 entradas, lo que también dice mucho, y quizá este aspecto de su juego es el que está frenando el interés de otros posibles clubes, acercándolo más a la Superliga turca.
Pocas opciones de traspaso
En defensa de Martinelli, seguramente él destacaría sus 48 regates exitosos, 106 conducciones progresivas (de al menos 10 metros) -es decir, avanzar el balón al menos nueve metros hacia la portería rival- y haber recuperado la posesión en 103 ocasiones distintas, como pruebas de que aún tiene mucho que aportar al fútbol.
La falta de opciones reales de traspaso limita mucho su futuro inmediato. Con la nueva temporada a poco más de una semana de empezar -o solo unos días si contamos la Community Shield-, el jugador debe tomar una decisión urgente.
