Y en ese festival ofensivo que suelen deparar los Barça-Madrid o Madrid-Barça, hay dos futbolistas que destacan especialmente por sus cifras.
Uno de ellos es Mbappé (26), que ha anotado seis goles en esos encuentros. De ahí la importancia vital que tenga la presencia o no del francés en el césped del estadio Rey Abdullah, en Yeda. La dependencia goleadora es tal que basta recordar que solo otros tres compañeros -Rodrygo, Tchouaméni y Bellingham- han marcado en esta poca más de temporada y media analizada.
Especialmente dolorosa debió ser para Kylian el hat-trick que firmó el pasado 11 de mayo, justo después de perder la Copa del Rey y en un partido que terminó siendo decisivo para el devenir de LaLiga, porque el Barça terminó ganando 4-3. Mejor sabor de boca le dejó al galo su último tanto en el Clásico, que ganaron los de Xabi Alonso 2-1 el pasado 26 de octubre.

Raphinha, la amenaza culé
No se queda demasiado atrás Raphinha (29). El brasileño anotó en la 24/25 cinco goles en estos choques. Sólo se quedó sin anotar en la final de la Copa del Rey. Y tampoco pudo hacerlo, porque estaba lesionado, en el último encuentro en el Bernabéu. Así que sale también a más de un gol por encuentro, con cinco en cuatro.
La ventaja para el capitán azulgrana es que, al contrario que Mbappé, él sí ha tenido ayuda de sus compañeros para llevarlos a las victorias. Lewandowski y Lamine Yamal han perforado en tres ocasiones la meta merengue. Y también han festejado uno por barba los Ferran Torres, Koundé, Pedri, Balde, Fermín y Eric García.

El estado de forma de Raphinha, como se vio en la semifinal ante el Athletic, más esos registros goleadores, son una clara amenaza para Courtois, como lo será Mbappé para Joan García.
